viernes, 28 de diciembre de 2018

Octaviano Santiago Dionicio IV


Víctor Cardona Galindo
“Un buen método para entender algo consiste en seguir una historia”.
Zlata Filipovic autora de El Diario de Zlata.
Al egresar de la secundaria Octaviano Santiago Dionicio presentó examen en la escuela normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa. De 18 espacios que se otorgaban él quedó en el lugar número 7, mientras su compañero Saúl Pérez Juárez se ubicó en número 13. Pero no se concretó su ingreso a la normal porque su certificado no estuvo a tiempo. Recordemos que el director de la secundaria se lo había retenido a pesar de que tenía buenas calificaciones por participar en un movimiento exigiendo maestros.
Octaviano Santiago Dionicio cuando fue detenido
en 1972. Foto tomada de El Universal.

Por eso Octaviano Santiago aparecía en las listas de la normal, pero como sus documentos no llegaron a tiempo perdió la beca. Esporádicamente iba de visita a la normal. Saúl Pérez lo recuerda caminando por los pasillos de Ayotzinapa con sus libros de socialismo y comunismo.
Regresó de la Unión Soviética en 1969 y se inscribió en la escuela Preparatoria Número 1 de la Universidad Autónoma de Guerrero ubicada en Chilpancingo y vivía en la Casa de Estudiantes Número 1. Ahí lo conoció Nicomedes Fuentes junto a Rubén Ramírez Lozano “La Chiquitilla”.
Santiago Dionicio no estaba quieto, su activismo era total, ese mismo año se incorporó al movimiento en defensa de las normales rurales porque el gobierno federal había iniciado una ofensiva para desparecerlas. Como los líderes estudiantiles estaban siendo duramente acosados y vigilados, Octaviano le propuso al líder de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) que salieran del centro del estado y que fueran a reunir en El Ticuí un pueblito cerca de la ciudad de Atoyac.
Como todos los estudiantes tenían que pasar a El Ticuí en el “pango” y ahí los detecto Wilfrido Castro Contreras y un tal Ochoa quienes en ese tiempo eran madrinas de la judicial y enemigos declarados de los comunistas.
Hubo una detención masiva de estudiantes: “Hoy domingo elementos del Ejército, Policías judi­ciales y Agentes de Gobernación hicieron acto de presencia en el poblado de El Ticuí, cuando se iniciaba un mitin "en contra del Presidente de la República Lic. Gustavo Díaz Ordaz y el Srío. de Educación Pú­blica Lic. Agustín Yáñez. Según la prensa porteña el mitin fue organizado por el Profr. Raúl Vázquez Miranda, estudiantes y elementos "Cívicos" de ideas comunistas. La policía logró detener a 9 jóvenes es­tudiantes en ese poblado”. Escribe el Cronista de la Ciudad el 17 de agosto de 1969, quien agregaba “El mitin de referencia fue para protestar por las disposicio­nes de la Secretaría de Educación Pública, en separar las Escuelas Secundarías de las Normales Rurales”.
Ese día se hizo también un operativo en la Escuela Primaria Federal “Modesto Alarcón”, miembros del ejército irrumpieron en las instalaciones de ese plantel educativo y desmantelaron un pequeño taller donde se reproducían volantes para información del movimiento. Se dijo que ese día se decomisó un mimeógrafo y 19 revistas de la URSS de fechas atrasadas.
Octaviano fue detenido, ese día, en El Ticuí por los militares que lo llevaron prisionero a la fábrica de hilados y tejidos después lo trasladaron al cuartel de El Calvario en Atoyac junto con otros estudiantes de normal de Ayotzinapa que fueron golpeados salvajemente. Su mamá Juana Dionicio era una mujer que nunca lo dejaba, ésta vez como otras, lo sacó de la cárcel.
Sin mediar los peligros Octaviano Santiago Dionicio siguió su activismo y sufrió de nuevo la represión. “Tres jóvenes que agitaban en Guerrero, presos”. Titulaba Últimas Noticias una nota de Rogerio C. Armenta el 19 de mayo de 1970, donde publicaba que: “Tres estudiantes que según la policía de seguridad estaban dedicados a la agitación en la sierra de Atoyac de Álvarez, en la Costa Grande Guerrerense, fueron detenidos y encarcelados. Se les recogió mucha propaganda en la que incitaban a la violencia”.
“Fueron capturados durante una acción por sorpresa y puestos a disposición del agente del Ministerio Público Federal en Acapulco. Ellos son: Valentín Nava Loza, estudiante de la normal de Ayotzinapa; Julio Castro Vázquez, de la UNAM; y Octavio Santiago Dionisio de la preparatoria local”.
“Toda la propaganda en su poder fue decomisada por el mayor Joel Juárez Guzmán, jefe de la Policía de Seguridad Pública del estado, quien al frente de sus hombres hizo la captura. El propio Juárez informó a la prensa los hechos”. Los jóvenes fueron acusados de incitación a la rebelión, disolución social y sedición.
Wilfrido Fierro registra el 18 de mayo de 1970 “En la madrugada de hoy, fueron detenidos los jóvenes estudiantes Octaviano Santiago Dionisio, Josafat Hernández Ríos, José Isabel Radilla Solís, Valentín Nava Loeza y Julio Castro Vázquez quienes estudian en Chilpancingo y Ayotzinapa Gro. La detención fue en esta ciudad de Atoyac, al ser sorprendidos pegando panfletos y pintando fachadas, incitando a la rebelión y a la violencia armada, por instrucción de los profesores Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas, quienes operan como guerrilleros en la sierra de éste municipio”. “También fue detenido al día siguiente el señor Julio Hernández Hinojosa, por la policía judicial y puesto a disposición de las fuerzas federales, siendo golpeado salvajemente, muriendo en la madrugada del 20 del actual a consecuencia de los golpes”.
Como en otras ocasiones el cronista de la ciudad relacionó a Lucio con Genaro cuando en realidad nunca existió esa relación y en este caso menciona cinco detenidos esa noche por el mismo motivo. Pero después se supo que Josafat y José Isabel fueron detenidos en otro lado y que no formaban parte de los jóvenes activistas de izquierda.
En el libro Lucio Cabañas y el Partido de los Pobres. Una experiencia guerrillera en México su autor Eleazar Campos Gómez da su versión de lo que pasó esa noche  “El 18 de mayo de 1970 fueron detenidos los estudiantes Octaviano Santiago Dionisio, Israel (no recuero su apellido), Ramiro Onofre y Valentín Nava Cabañas que repartían volantes la noche del 18 de mayo en Atoyac. En esa misma noche fueron detenidos el mecánico Isabel y Josafat Hernández Ríos, hijo del presidente del comisariado ejidal de San Martín, Julio Hernández Hinojosa”.
Dice el Partido de los Pobres que “Isabel y Josafat andaban de parranda, otros dicen que andaban comprando una pieza de carro. La policía los detuvo acusándolos de subversivos. Al ser informado de esto don Julio fue a preguntar por su hijo al Ayuntamiento de Atoyac. Allí fue entregado a la policía judicial por un tal Benjamín que después se suicidó. La judicial entregó a don Julio al ejército, que lo torturó y castró hasta matarlo, acusándolo de colaborador de la guerrilla”.
La versión del Partido de los Pobres señala como principal asesino de don Julio al teniente Vicente Sosa, que fue ascendido a un grado más por este crimen y las torturas a decenas de detenidos.  
Octaviano Santiago nos dijo en una ocasión que: “Cuando agarran a don Julio nunca pensamos que las cosas llegarían hasta tal extremo. Era un hombre de trabajo. Si un día pasó la guerrilla por su corral no era culpable. Dicen que les dio unos cocos a los guerrilleros. Un hijo del señor trabajaba en una camioneta pasajera con el hijo de Agustín Mesino y los agarran sin deber nada. Los suben y los empiezan a golpear. Los llevan al cuartel sin deber nada”.
El cuerpo de don Julio Hernández Hinojosa, que murió a causa de las torturas, quedó tirado en un rincón de las instalaciones que la 27 zona militar tenía en Acapulco. Luego fue llevado a la funeraria Manzanares donde lo reclamaron por sus familiares.
Los estudiantes Octaviano Santiago Dionicio, Josafat Hernández Ríos, José Isabel Radilla Solís, Valentín Nava Loza y Julián Castro Vázquez fueron puestos el libertad el 21 a las tres de la tarde, habían sido detenidos el 18 de mayo, informaron los periódicos.
Después de salir de la cárcel Octaviano se retiró una vez más de su familia para seguir estudiando, pero también para seguir con su activismo político. En 1971 junto con Francisco Fierro Loza, buscó en Chilpancingo a su hermana Ángeles Santiago Dionicio para entregarle un rollo de billetes para que le comprara todo lo necesario a la maestra Hilda Flores Solís que había sido trasladada al penal de esa ciudad. Ya se vislumbraban sus pasos en la guerrilla.

Octaviano Santiago “guerrillero”

“Mi paso por la guerrilla no fue grande, fue relativamente corto, fue más o menos de un año. Yo lo que valoré muchísimo ahí fue la entrega de los hombres. El valor a cambio de nada, eso fue lo que a mí me conmovió y me hizo aguantarme ahí porque yo al principio iba de visita, pero cuando vi ese amor desmedido, yo lo veía hasta enfermizo pues me quedé ahí sin ninguna duda que eran gentes que iban a morir en la batalla y así murieron”.
Eso dijo Octaviano Santiago en una entrevista que a la doctora Judith Solís y yo le hicimos en la que habló de su paso por la guerrilla regular del Partido de los Pobres, pero su participación guerrillera va más allá de Brigada Campesina de Ajusticiamiento, integró los Comandos Armados de Guerrero y estuvo en las Fuerzas Armadas de Liberación.
En esos tiempos de persecución él utilizaba los seudónimos o nombres de guerra: Ángel Parra y Abraham Molina, escribió Raúl Sendic García.
A mi juicio la actividad que proyectó a Octaviano Santiago a la plataforma de la política estatal donde se mantuvo, fue su participación en la retención con fines expropiatorios del ingeniero Jaime Farill Novelo. Santiago Dionicio al ser detenido contestó con firmeza las preguntas de la prensa lo que le ganó simpatía. “Somos gente del Lucio Cabañas un profesor de mucho prestigio” habría dicho. Además de que ésta acción armada motivó un gran interés de la comunidad estudiantil hacia el movimiento armado.
El secuestro de Farill  se llevó a cabo el 7 de enero de 1972 a las 9 horas de la noche, la acción la hicieron los Comandos Armados de Guerrero, pidieron 3 millones de pesos por su rescate. Por este secuestro fueron detenidos: Guillermo Bello López “José”, Francisco Fiero Loza “Abel Rodríguez”, Octaviano Santiago Dionicio “Abrahan Molina”, José Albarran Pérez “Calvino” y Rubén Ramírez Lozano “La Chiquitilla”.
La prensa dio a conocer los hechos: “Cuatro hombres armados con rifles, al parecer M1, se llevaron en este puerto, con lujo de violencia, al ingeniero Jaime Farrill Novelo, cuando éste salía de la escuela preparatoria número 2, de la que es director a las 21:05 horas”, informaba El Universal en su edición del 8 de enero. En ese tiempo la preparatoria 2 estaba sobre la avenida Universidad. “Eran cuatro hombres, uno de ellos con sombrero de palma y con tipo costeño, lo sujetaron y lo subieron a un vehículo”.
Según el Excélsior se lo llevaron cuatro sujetos armados, cuando salía del plantel “lo obligaron a subir a un automóvil y enfilaron hacia la costera Miguel Alemán”.
“Los Comandos Armados de Guerrero y la Brigada Campesina de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres, pidieron tres millones de pesos, la publicación de un documento y la devolución del cincuenta por ciento de las cuotas de cobra la preparatoria local por inscripción del alumno, a cambio de la libertad del ingeniero Jaime Farill Novelo”, escribió Enrique Díaz Clavel.
Nicomedes Fuentes que en ese tiempo era estudiante de la Universidad Autónoma de Guerrero dice “Me llamaron mucho la atención las demandas, porque el ingreso a la preparatoria de Acapulco era carísimo, una de las demandas era que bajaran las cuotas de inscripción. Era una demanda muy sentida para los estudiantes que les daba la oportunidad de poder ingresar a la escuela”.
El pago del rescate no llegó a entregarse porque Farill fue rescatado por la policía y El Ejército en cerro del Veladero. Las otras demandas si se cumplieron con el costo de la aprehensión de ocho miembros del Partido de los Pobres, que fueron presentados a los medios. Sin embargo hubo otros detenidos que fueron brutalmente torturados y luego fueron liberados a sufrir las secuelas de la tortura. Pero de eso hablaremos en la próxima entrega.



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