Fue el señor Salvador Maya Suárez quien trajo la Apis Mellifera e inició la producción de miel en la región allá por 1961. Con el tiempo los mieleros se multiplicaron y diversificaron la actividad, elaborando productos vitamínicos y de belleza a base de miel. Ahora solamente en el municipio de Atoyac existen alrededor 150 apicultores que trabajan con esa especie.
Más
tarde en la sierra nuestros campesinos domesticaron la abeja melipona, la
encargada de polinizar las plantas de café y productora de la curativa miel de
palo. Esta abejita que no tiene aguijón se cultiva con mucho éxito en la parte
alta de nuestra selva cafetalera.
Los
campesinos elaboraron con pequeños cajones los apiarios de sus colmenas y así
producir la también denominada miel virgen. La abejita sin aguijón es nativa de
América. Los europeos trajeron la Apis Mellifera, que produce una miel cien por
ciento dulce, en mientras que la miel de abejas nativas es agridulce y no muy
espesa. La miel de palo se cosecha una vez al año y la Apis Mellifera produce
dos o tres veces por año.
