martes, 27 de enero de 2015

La encrucijada perredista


Víctor Cardona Galindo

El 17 de diciembre de 2014 se cerró un ciclo en la historia de Atoyac que comenzó en 1988. Los dirigentes históricos del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en una conferencia de prensa dieron a conocer su renuncia a ese instituto político, en el que militaron por más de 25 años. Los llamados dirigentes históricos dijeron ya no sentirse a gusto porque las dirigencias estatales y nacionales se han alejado de la lucha social y de los principios que dieron origen al partido. Antes Reynaldo Soria Juárez de Tecpan Galeana había denunciado que desde hace mucho el PRD ya no representa los intereses del pueblo.
Jorge Salas Pérez perredista fundador en Coyuca de Benítez también hizo lo propio, argumentó que el PRD ya no abandera las causas populares. Que ya no está del lado de los usuarios de la energía eléctrica ni en las protestas por los altos cobros del agua potable. Que ya el PRD lucha únicamente por los espacios de poder.
En Atoyac, Mario Valdés Lucena, fundador del PRD, dijo “jamás un luchador de izquierda, podría estar pensando egoístamente en que el 7 de junio vamos a luchar por espacio de representación popular, mientras tengamos cuatro, de los 42, estudiantes Normalistas de desaparecidos”. Y es que efectivamente, Jonás Trujillo González, Bernardo Flores Alcaraz, Cutberto Ortiz Ramos e Israel Jacinto Lugardo, estudiantes de Ayotzinapa desparecidos el 26 de septiembre, son de Atoyac. Así como también Daniel Solís Gallardo caído en Iguala es nacido en Corral Falso.
Por eso dijo que “no podrían ir a pedir el voto a la comunidad de san Juan de las Flores, un pueblo donde nunca ha perdido el PRD unas elecciones, cuando ahí hay dos jóvenes estudiantes normalistas desaparecidos, uno es nieto de Pedro Flores Zamora, militante perredista. Como pedirles que voten, cuando nuestros dirigentes estatales del partido andan huyendo para no enfrentar el Movimiento que exige justicia por los 42 estudiantes normalistas desaparecidos”.
Mario que fue uno de los jefes del grupo político denominado “Los Barbones” dijo que en todo Guerrero, no había condiciones para que se llevaran a acabó las elecciones por los acontecimientos ocurridos el 26 de septiembre. Quizá esa falta de condiciones, de las que habla Mario, haya influido para que Armando Ríos Piter no peleara la candidatura y ahora ande formando un frente social en contra de los políticos corruptos allá por la región de la Montaña. También las declaraciones de Luis Walton Aburto parecen darle la razón a Valdez Lucena cuando dice que hay zonas donde no realizará proselitismo.
Los dirigentes que se fueron junto con Mario, aclararon que no se hacían aun lado de la lucha social, ni de la izquierda, solo se iban del PRD. Pablo Solís posteriormente se afilió a Morena. Aunque muchos que están en la misma ruta de Mario Valdez esperaran a que pasen las elecciones para tomar una decisión y definir su línea política. O sea que aguardarán a que le den en la torre a la izquierda para entonces decir; “les dijimos, nosotros tenemos la razón y vámonos por aquí”. Todos le apuestan a que después que sea derrotada la izquierda en estas elecciones intermedias entonces haya receptividad para aceptar el debate y marcar las directrices a seguir.
Esa ocasión con lágrimas en los ojos, la ex presidenta del comité municipal del PRD, María de los Ángeles Santiago Dionisio dijo “creíamos que este partido iba hacer las cosas cuando la hicimos en un inicio, un partido solidario, hoy únicamente han llegado al poder a servirse y no a servir, me salgo con la cara en alto, fui regidora pero para servir y no para servirme y di la mayor parte de mi vida, 42 años en la lucha de izquierda, porque quería que Atoyac tuviera otro tipo de vida”. 
“Me duele, porque este partido dejamos a compañeros desaparecidos y compañeros que murieron, que se fueron con la ilusión de ver a un Atoyac, Guerrero y un México mejor, pero la tribu de Los Chuchos, hundió al partido. Atoyac es un pueblo de lucha que tiene más de 600 desaparecidos de la llamada Guerra Sucia”. Y no es para menos, luchando en la construcción de ese partido quedaron en el camino grandes mujeres como Rocío Mesino Martínez y grandes hombres como Oscar Rivera Leyva. Mario Valdez perdió sus ojos en un atentado que sufrió en El Paraíso aquel 15 de septiembre de 1994. Hubo mucha sangre derramada en busca de la democracia.
Ante este clima desolador del PRD, los actuales dirigentes no están haciendo las cosas bien, pues la actual dirigencia municipal del PRD, en Atoyac, carece de legitimidad política. Muchos perredistas de base como Lucio Pano Roque ni siquiera supieron cómo se nombró el comité municipal, por eso amenazan con salir también de las filas perredistas.

La esperanza que tenían muchos perredistas de levantar el partido era que Armando Ríos Piter fuera su candidato a gubernatura, pero éste ya renuncio a la contienda, por eso muchos militantes perredistas coinciden que “a como están las cosas no vale la pena arriesgar la vida por nadie”. Así que lo único que queda es esperar la debacle, pero dentro de las filas del PRD, sin salirse. Porque a pesar de que muchos líderes hayan emigrado a Morena o busquen acomodo en el movimiento social, considero que la mayoría de los perredistas permanecerán dentro de las filas de ese instituto político. Porque hay que saber que muchos no entienden eso de la izquierda y la derecha, son “simplemente perredistas y huarachudos”, como me comentaba gente de La Soledad ayer. 

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