Víctor Cardona Galindo
El líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) nació en El Rincón de las Parotas, el 16 de julio de 1942.
Fue hijo de Juan Cortés Morales (Cuyuco)
y Aurelia Castro Millán. Sus primeras letras las aprendió en la Escuela Primaria
“Venustiano Carranza”, luego por falta de maestros en su tierra natal continúo
estudiando en la cabecera municipal de Atoyac. Tenía que caminar todos los días,
desde el Rincón de las Parotas, para asistir a la primaria “Modesto Alarcón”.
Se hacía dos horas a pie de su casa a la escuela. Sus compañeros de aula lo
recuerdan por su capacidad analítica de preguntar. Hacía preguntas que muchas
veces metía en aprietos a sus maestros.
Carmelo Cortés Castro |
Sus paisanos recuerdan que Carmelo Cortés Castro vio la luz “en
una casa que estaba donde fincó su vivienda Margarito Barrientos de Jesús, al sur
de la comunidad, a la derecha de la carretera que va rumbo a El Paraíso”.
Delgado de niño, siempre con una resortera colgada en el cuello con la que mataba
pájaros e iguanas para contribuir al sustento familiar.
El camino de regreso de la escuela a casa era largo con el sol de
medio día se hacía pesado al principio, pero después se internaba en ese bosque
frondoso de parotas, amates, mangos, guajurucos,
bocotes, ilamos y guamúchiles que poblaban el camino, donde con resortera en
mano iba cazando las iguanas, palomas moradas y torcazas, unos pajaritos que
les llamaban guachitos y tudecos que caían bien muertos al
recibir una pedrada en el pecho, en el camino les quitaba las plumas para
asarlos llegando a casa y comer.
Por las tardes iba con la gamba
de chamacos a bañarse en el arroyo de la comunidad a la poza de Los Cualillos o
a la poza de El Gallo que tenía hasta 15 metros de profundidad, donde jugaban a
la “roña” y al “encantado”. Su papá Juan Cortés hacía milpa por el rumbo del
arroyo de la Horqueta, donde sembraba: maíz, frijol, chile y calabaza. Carmelo
desde niño se hizo muy amigo con Gabriel Barrientos Reyes.
Sobre
Carmelo Cortés Castro se han escrito varios libros, yo conozco tres: La Guerrilla en Guerrero de José Arturo
Gallegos Nájera (2004); Carmelo Cortés
Castro y la guerrilla urbana, Fuerzas Armadas Revolucionarias FAR, de Agustín Evangelista Muñoz que circuló
en el 2007 y la obra de Simón Hipólito
Castro, Carmelo Cortés Castro. Su lucha,
sus FAR. La traición… Su muerte (2010). En esos textos nos basamos para
hacer está semblanza, además de los datos que proporcionó el jefe del archivo
municipal Dagoberto Ríos Armenta y pobladores de El Rincón de las Parotas.
Al terminar la primaria, continuó sus estudios en el internado de
la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, ubicado en las
afueras de la ciudad de Tixtla Guerrero, en donde ingresó en 1962 para cursar
la secundaria. Durante el ciclo escolar 1964-1965 fue miembro del Comité Nacional
de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).
Concluida la secundaria, salió del internado para continuar sus
estudios en la Universidad Autónoma de Guerrero, en la preparatoria número Uno,
en Chilpancingo, quería ser abogado. Ahí hizo contacto con miembros del Partido
Comunista Mexicano y su filial, la Juventud Comunista (JC) a la que ingresó en
1966, en la cual militaban los jóvenes Pablo Sandoval Ramírez, Pedro Helguera
Jiménez, Virgilio de la Cruz Hernández y
los hermanos César y Serafín Núñez Ramos. La relación con gente de izquierda le
abrió el camino al estudio del marxismo, y se convirtió en un estudioso de esta
ciencia.
Cuando era estudiante Carmelo frecuentaba las oficinas de la Liga
Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ) en Chilpancingo, donde
lo comisionaban para que acompañara a los campesinos a la oficina del
departamento agrario y tratara los problemas respectivos.
En octubre de 1966, Carmelo participó en la toma del edifico
docente. Como estudiante de la preparatoria Uno, enfrentó al rector de la UAG Virgilio Gómez Moharro en
su pretensión de reelegirse en el cargo, lo que originó un gran movimiento
estudiantil y popular que desembocó en una huelga general, primera que registra
esa casa de estudios después de obtener su autonomía en 1963. El cardiólogo
Gómez Moharro tuvo que renunciar al cargo en 1966. Por esos acontecimientos, el
Consejo Universitario, enjuició a 47 universitarios, académicos,
administrativos y estudiantes; entre estos últimos a Carmelo.
El 23 de marzo de ese año concluyó el juicio y se dictaminó la
expulsión definitiva de todos ellos, con una diferencia, en el caso de Carmelo
había una nota especial con la leyenda: “sin ningún derecho a revisión”. Así
quedaron truncados los sueños de quien aspiró a estudiar la carrera de abogado,
apuntó Arturo Gallegos.
Mario García Cerros en su libro Historia de la Universidad Autónoma de Guerrero dice que “los
líderes más sobresalientes, claros y consecuentes del movimiento de octubre de
1966; al cerrarle los espacios de lucha legal y democrática en el terreno
universitario y consecuentemente en el terreno político-social, al solicitar su
encarcelamiento; motivó que se incorporaran a otras formas de lucha, siempre
consecuentes con sus ideales y en defensa de las causas más nobles del pueblo,
tal es el caso de Carmelo Cortés Castro”.
Después de ser expulsado, participó de manera activa en distintos
movimientos sociales; en La Gran Marcha,
programada para caminar del estado de Michoacán al Distrito Federal en pro de
la libertad de Rafael Aguilar Talamantes y posteriormente fue delegado por
Guerrero para apoyar al movimiento estudiantil de la ciudad de México en 1968.
El 3 de marzo de 1968 se celebró en la ciudad de México el primer
Seminario Nacional por la Reforma y Democratización de la Enseñanza, evento al
que asistió un numeroso grupo de jóvenes comunistas de avanzada, entre ellos el
inquieto Carmelo.
En 1969, el Partido Comunista Mexicano le consiguió una beca de
estudios en la URSS de donde regresó en 1970. Ahí conoció a luchadores sociales
de Centro y Sudamérica, que con los años se convertirían en dirigentes
importantes de la insurgencia guerrillera de Latinoamérica.
Gallegos escribió que: “De
regreso a México impulsó las discusiones de deslinde en el seno del PCM y su
filial, la JC, con la intención de lograr un apoyo más allá de lo declarativo,
para la lucha que había iniciado ya en Guerrero el profesor Lucio Cabañas
Barrientos. Sin embargo todo esfuerzo fue inútil y vino el rompimiento
definitivo en una reunión que se efectuó por el rumbo del Peñón de los Baños de
la ciudad de México”. En esa discusión los representantes del PCM fueron
barridos y regados por ese par de jóvenes guerrerenses (Carmelo y Octaviano)
que asumían posturas radicales, que comprometían seriamente la línea del
partido.
Las posturas radicales en su tiempo de dirigente estudiantil, le
valieron varias detenciones por parte de la policía, con las consiguientes
sesiones de tortura. A principios de
1970, se incorporó al Partido de los Pobres. Fue detenido el 19 de noviembre de
1971, en Atoyac de Álvarez junto con Carlos Ceballos Loya y Gabriel Barrientos
Reyes, después de participar en una expropiación
a un banco de Acapulco. Fue llevado con su compañeros al Campo Militar número
Uno, donde fue torturado y luego fue regresado a Guerrero para ser recluido en
la penitenciaría de Chilpancingo de donde se fugó el 20 de agosto de 1972,
junto con Carlos Ceballos Loya, con quien regresó al Partido de los pobres.
En los primeros meses de 1973, quedó como responsable de la
Brigada Campesina de Ajusticiamiento del PDLP, al salir Lucio Cabañas de la
sierra a la ciudad de México, para atenderse de una enfermedad, por ese tiempo
se redactó un nuevo ideario del PDLP, el segundo que se conoció, mismo que fue
publicado por la revista ¿Por qué?
Esta iniciativa le costó perder la confianza de Lucio y la dirección política de
la Brigada Campesina de Ajusticiamiento, lo que le valió la sanción, dictada en
mayo de 1973, por ocho meses fuera de la brigada, aunque oficialmente se
argumentó cuestiones de “moralidad”.
Un 8 diciembre de 1973, fundó junto con otros jóvenes el grupo
urbano denominado Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que originalmente
pretendía estrechar lazos de colaboración con el PDLP, pero el rechazo de Lucio
terminó con esa posibilidad, en enero de 1974.
Los miembros de las FAR cayeron en una emboscada en Plan de Lima el
12 de septiembre de 1974 y el 20 de septiembre del mismo año, fueron hechos
prisioneros los primeros miembros de esa organización, entre ellos Juan Manuel,
responsable de mover a Carmelo en sus actividades revolucionarias;
afortunadamente las medidas de seguridad adoptadas por las FAR, permitieron al
líder de esa organización guerrillera salir del acoso policíaco.
Luego el 25 de julio de 1975 dirigió y participó personalmente en
la expropiación al Banco Nacional de México, sucursal la Selva,
en Cuernavaca Morelos. Se dio una persecución que continuó hasta las afueras de
la ciudad, donde los perseguidos se vieron forzados a pararse y enfrentar a sus
perseguidores; el saldo fue de un subjefe
policíaco muerto y un agente herido. El monto de lo expropiado fue de
más de dos millones de pesos, de los cuales la policía recuperó ochocientos mil
la madrugada del siguiente día.
Después del asalto Carmelo Cortés se refugió en el Cerro de las
Tetillas, junto con Pedro Helguera, pero por un descuido de Valentín Ontiveros
Abarca que abandonó un saco en uno de los taxis robados que se usaron en el
asalto la policía siguió la pista de la prenda y comenzaron a dar con los
guerrilleros.
Luego de la detención de Pedro Helguera y Simón Hipólito Castro,
la policía sitió a Carmelo en el Cerro de las Tetillas, por eso don Simón
Hipólito está convencido que Carmelo Cortés murió el 5 de agosto de 1975 en dicho
lugar y que la policía lo fue a tirar al DF para quedarse con el dinero del
asalto que Carmelo cargaba en una mochila de piel color café.
Después de eso los periódicos difundieron que Carmelo estaba
cercado en Morelos y que no tenía escapatoria; en la radio decían que se
dirigía al Distrito Federal herido de bala. Aunque según la versión de Agustín
Evangelista Muñoz llegó a la ciudad de México sin
ninguna herida.
De su caída hay varias versiones una de ellas es que cuando fue a
ver a un oculista en la ciudad de México alguien lo delató y “cuando Carmelo
salió del consultorio había mucho movimiento sospechoso; aunque quiso burlar el
cerco esto no le fue posible y se enfrentó valientemente al enemigo eliminando
a dos agentes antes de caer en compañía de un desconocido para varios de
nosotros” escribe Evangelista Muñoz.
Existen otras versiones, que a Carmelo lo detuvieron el día 29 de
agosto en el consultorio y que después de torturarlo y al no obtener ninguna
información los agentes de la Dirección Federal de Seguridad y demás
corporaciones policíacas lo asesinaron e hicieron aparecer que murió en un
enfrentamiento. Evangelista agrega que “El parte oficial sostiene que Carmelo
acompañado por otros dos sujetos, había amenazado con dinamitar el Centro
Comercial Sears Reebuck; el gerente,
de nombre Luis Smelka, recibió una llamada anónima exigiéndole doscientos mil
pesos para no detonar el artefacto”.
El 31 de agosto de 1975 en la madrugada; supuestamente fue
detectado un Volkswagen donde viajaban tres sujetos, uno de ellos era Carmelo,
quienes al verse descubiertos huyeron y fueron perseguidos hasta que se
enfrentaron en las calles de Presa San Martín y Presa Cointzio donde fueron
abatidos por el enemigo.
El 2 de septiembre de 1975, el periódico La Prensa publicó que el guerrillero muerto junto a Carmelo Cortés
fue identificado y se llamaba Daniel Flores.
La otra versión es la de don Simón Hipólito: “Carmelo murió
después de cometer este asalto… El Comandante de las FAR fue ultimado en una de
las faldas del Cerro de las Tetillas por elementos judiciales, cuyo cadáver
fueron a tirar a la periferia del Distrito Federal, donde corrieron la versión
de que fue ultimado en el momento que se disponía a asaltar una negociación”.
Corrieron esa versión para quedarse con la mayor parte del millón seiscientos
mil pesos que cargaba el comandante de las FAR en la mochila de piel color café
y en su cinturón.
Lo cierto es que el cuerpo de Carmelo
Cortés Castro sigue desaparecido y su muerte es un misterio.
Hasta siempre comandante!!
ResponderEliminarComo que les faltan los secuestros y asesinatos que hizo, no????
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