sábado, 29 de abril de 2017

Ciudad con aroma de café XXXI


Víctor Cardona Galindo
Mientras en la cabecera municipal la Expo Feria del Café 2017 continuó a todo mecate, esta semana, en los montes siguieron los incendios forestales, se están quemando todos los cerros. La ciudad sigue cubierta de humo y se han disparado las enfermedades respiratorias. El lunes pasado 10 brigadistas de Protección Civil de Atoyac y 20 integrantes del grupo antiincendios del ejido de El Rincón de las Parotas, encabezados por el presidente de comisariado ejidal  Reynaldo Arroyo Barrientos lograron controlar en su totalidad un incendio que devastó más 40 hectáreas en el cerro de La Florida.
Presentación de libro CRAC-PC. El Origen de la Policía Comunitaria en el
pabellón cafetalero de la Expo Feria del Café Atoyac 2017, de izquierda
a derecha: el ingeniero Federico Lorenzana Arzeta, director de planeación y
desarrollo económico del Ayuntamiento de Atoyac; el cronista Víctor
Cardona Galindo, uno de las autores Juan Horta Cruz y el dirigente social
 Arturo García Jiménez. Foto: cortesía de Dimas Arzeta.

El alcalde Dámaso Pérez Organes también se sumó a las labores de combate al incendio forestal que consume el cerro de La Ciénega en las inmediaciones de Agua Fría. Debido a la gran magnitud, el siniestro continúa fuera de control y ha devastado más de un centenar de hectáreas de arbustos y árboles de pino, ocote y otras variedades propias de esa zona serrana.
Aquí llegó Ejército e implementó el plan DN-III y en coordinación con brigadistas de Protección Civil municipal y de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) se sumaron al combate del incendio junto a los campesinos de las comunidades aledañas, quienes como único recurso construyen guardarrayas para evitar que el fuego se siga propagando y cause más estragos al medio ambiente, ya que el terreno es escabroso e inaccesible.
Y de vuelta a la Feria, la nuestra es regional, porque confluye gente que viene desde el Papayo municipio de Coyuca de Benítez hasta los San Luises de Tecpan de Galeana. Los cronistas del pasado resaltaban el papel preponderante que tenía la lotería en estas fiestas de Semana Santa, ahora ni siquiera se escucha, está arrumbada en un lugar no preferencial. Los emblemas de la Feria como el carrusel y la rueda de la fortuna pasaron a un segundo término. Ahora los juegos mecánicos más importantes, de los muchos que hay, son el martillo, la tómbola, el musical y el satélite.
Llama la atención el espectáculo de la mujer lagarto, la guapa Azucena y los animales fenómeno, el perro de seis patas, el marrano de dos cuerpos y el camaleón de dos colas. El animador dice que a la guapa Azucena, de la isla del Cedro de Villa Hermosa Tabasco, le cayó una maldición por desobedecer a sus padres. Ella está sumergida en 200 litros de agua. Le gente compra su boleto y sale riéndose por la tomadura de pelo.
Lo que más añoramos los atoyaquenses, cuando andamos fuera de nuestra matria, es cenar “morisqueta” ese platillo compuesto por arroz con frijoles negros, chiles en vinagre y queso fresco (de preferencia de San Luis) Se le puede variar agregándole chilito de aporreadillo o una carnita asada.
A pesar que tenemos muchos visitantes, en toda las instalaciones la Feria del Café, no se encuentra frijoles con arroz o un bolillito con relleno. Sin embargo la oferta culinaria es variada va desde los tacos, tamales oaxaqueños, picaditas, birria y piza, mucha piza. Yo prefiero los taquitos de guisado de los López, las costillas a la barbiquiu de los amigos de la Huerta o las carnitas michoacanas de Sigifredo García.
Para beber hay expendios y bares en todos los alrededores de la Feria, en algunos lados venden bebidas con componentes exóticos y nombres raros, una se llama Orgasmo, otra Beso de ángel, hay también Perro Salado, Reina Isabel, Alfonso XII, Desarmador y Nalgas de Indio.
En nuestra Feria se instalaron cuando menos dos puestos de tatuajes temporales y permanentes. En Atoyac avanzamos hacia una sociedad tatuada, en los jardines de niños se puede ver como la mayoría de las madres de familia lucen tatuajes, antes eso era mal visto en una persona seria, sin embargo ahora todo mundo quiere lucir un tatuaje, algunos son improvisados, sin embargo otros son una verdadera obra de arte, como los que hace Dieguito Megón, que son extraordinarios y hasta coloridos. Pronto aquí raro será quien no tenga un tatuaje, yo ya pensé cual será el mío.
Y hablando del tradicional concurso de canto Manuel Armenta el ganador fue el joven Josué Uriath Torres Martínez originario de El Ciruelar quien se llevó el premio de los 10 mil pesos, en la final que se desarrolló en el teatro del pueblo. El segundo lugar fue para la joven Alicia Cristal Martínez Navarrete de la colonia Centro y el tercero para Egdalid Dionicio Acosta de la colonia Antonio Campos.
El jurado calificador estuvo integrado por la cantante Areli Reyes Díaz, el trovador Jesús Manuel Torreblanca Velázquez, El Tío Sam y el maestro de música Nathan Leyva Rebolledo.
Esta vez al concurso se presentaron 17 participantes de diferentes comunidades quienes primero participaron en un casting, luego en dos presentaciones, una el Zócalo de Atoyac y otra frente a las ruinas de la fábrica de hilados y tejidos Progreso del Sur Ticuí, hubo participantes como Yesenia Dainai Olea Mendoza de 15 años hasta Josefina Vargas Benítez que tiene 57.
Muchos cuestionan y preguntan ¿Porque se contratan grupos que cantan principalmente narcocorridos, en estos tiempos de violencia? Hay que ser sinceros sin esa música la Feria estaría deslucida. Si somos francos, esa música nos gusta, principalmente a los que somos sierreños. Por eso hubo más de seis grupos de música vernácula y de corridos, lo que ahora llaman música sierreña. Por eso se grita mucho cuando Los Armadillos cantan su éxito De la semilla a la bola por eso cuando vinieron Los Tigres de Norte en años pasados la canción que más se festejó fue La Paloma que cayó en la laguna de Nuxco.
Por eso al nieto de Juliantla la pieza que más le funcionó fue Manuel Juárez, que vive en un ranchito en la sierra cuidando cuacos y chata, poco baja a las ciudades. Porque son las melodías que hablan de valor y aventura la que nos gustan. Tal vez si hubiéramos nacido en Austria nos fascinara escuchar Los niños cantores de Viena. Sin embargo, en esta Feria hubo de todo, grupos de cumbia, románticos y corridistas. También el pabellón del café tuvo una muy variada oferta cultural. Lo malo es que la gente poco se acercó a las conferencias y a las ofertas folclor y cultura.
Este año en el teatro del pueblo se presentaron Los Fredys de Fernando Tapia un grupo que tiene 54 años de existencia con un repertorio de más de 450 canciones grabadas. La presentación de Los Fredys fue muy emotiva y sacudió al público que coreó sus canciones. Todos los días el teatro del pueblo lució abarrotado.
En la Feria pasan cosas raras, como el hombre que subió al escenario durante del show del grupo Liberación para pedirle perdón a su esposa le dijo: “vuelve conmigo amor, ya no te voy a tratar mal”, su Dulcinea no llegó y de puro coraje se fue derechito al bar y pidió unas Nalgas de Indio.
Tico Mendosa esta vez estuvo más “bajo” que de costumbre sin embargo la gente permaneció en su espectáculo. La muchedumbre todo lo graba con el celular y no deja ver a los de atrás, así que nos tenemos que conformar con ver el espectáculo a través del celular del vecino de enfrente.
Conocido como el hijo de la leyenda de la música mexicana, Joan Sebastián y de la actriz y cantante Maribel Guardia, el joven Julián Figueroa se presentó ante más de tres mil espectadores que abarrotaron la plaza de toros, donde interpretó los mejores temas de su padre acompañado con música de banda.
Antes de la llegada de Julián Figueroa al ruedo, el público disfrutó del jaripeo y de la música de Los Tremendos del Pary originarios de la comunidad de El Paraíso y posteriormente tocó el turno al grupo Dinastía Sureña que también amenizó el evento. Al salir al escenario notamos que a Julián le falta el timbre en la voz y la presencia de su padre. Sin embargo lo que más divirtió fueron los nalgazos que se dieron las fans que brincaban al ruedo para tomarse una foto con él. Las gradas eran una constelación de estrellitas, por las lucecitas de las cámaras, porque muchos en el público grababan el espectáculo. Julián Figueroa tuvo problemas para abandonar lugar por la cantidad de gente que quería tomarse la selfie.
Sin duda el clímax de la Expo Feria del Café Atoyac 2017 fue la presentación de Los Ángeles Azules, quienes congregaron más de 10 mil almas en un ampliado escenario del teatro del pueblo. El estacionamiento de la Feria que puede albergar hasta 700 automóviles no pudo dar cabida a tanto vehículo que llegó, por eso mucha gente prefirió dejar su transporte sobre la banqueta del boulevard Juan Álvarez. Había grandes filas de autos desde la Y Griega por el lado sur y por el norte la cola iba más allá de la Plaza del Sol. Muchos tuvimos que caminar grandes distancias para llegar.
El embotellamiento se complicó más, debido a que los militares no retiraron los conos del retén que tienen frente a la colonia 2 de diciembre, así que antes de llegar al retorno, el camino se reducía a un sólo carril propiciando el caos.
Hablando de la cuestión ganadera, el año pasado (2016) el Ayuntamiento entregó 32 sementales de raza fina a productores de Atoyac de Álvarez y Tecpan de Galeana y se realizó una rifa de un semental de raza Charolais, donado por el gobierno del estado, en la que participó el público en general, y resultó ganador un policía estatal.
También se llevó a cabo una demostración de vacas lecheras, por parte del rancho Mi Alegría de Margarito Solís Serrano de Corral Falso y el rancho Las Corraletas de Tecpan de Galeana propiedad de Marcelo Galeana Ramírez. Los dos ranchos compitieron, el sábado 2 de abril a las 10 de la mañana, por saber quién tenía la mejor vaca lechera y resultó ganador el rancho Las Corraletas. La leche extraída se repartió entre los presentes que se aglomeraron para alcanzar el producto, incluso hubo quienes fueron a comprar cubetas para llenarlas con leche fresca.
En esta edición de la Feria 2017, el sábado 22 de abril, el rancho El Cielo propiedad de Jesús Galeana Soberanis de Corral Falso con la vaca la Cuerva fue el ganador del primer lugar en el concurso de la vaca lechera organizado por el Ayuntamiento y la Asociación Ganadera Local de Atoyac, el cual, se realiza con éxito por cuarta ocasión en los terrenos de la Expo Feria del Café.
Dámaso Pérez entregó cuatro sementales suizos americanos y los premios a los ganadores del concurso de la vaca lechera, correspondió el segundo lugar para el rancho de Margarito Solís Serrano de Corral Falso con la vaca la Urbana. El tercer lugar fue para el rancho los Manantiales de Orlando Gómez Hernández con la vaca Esmeralda. Al final la leche de la ordeña fue entregada de manera gratuita al público asistente.
Mientras en el pabellón de café concluyó el ciclo de conferencias. Ahí se dieron talleres de como injertar plantas de café, se expusieron diversas tecnologías para mejorar los cafetales y combatir la roya anaranjada. En el cierre fue presentado el libro: CRAC-PC. El Origen de la Policía Comunitaria de la autoría de Juan Horta Cruz y Sabas Aburto Espinobarro, consejeros regionales de la casa de justicia matriz de San Luis Acatlán.
Considero que la participación más destacada, en el pabellón, fue la de Tehui Campos Ortiz, quien después de estar con productores de Atoyac voló a Seattle, Estados Unidos, para participar en la Expo Global Especial de Café.
Tehui es investigadora de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM) y dijo que en las huertas no sólo existe el café, hay plantas medicinales y comestibles. Comentó que los agroquímicos contribuyen al efecto invernadero, ella propone que en lugar del fungicida Alto 100 utilizar una infusión de la planta conocida como Cola de caballo, un descubrimiento de una tesista de la UNAM que pronto se hará público.
Explicó que utilizar productos orgánicos en el cafetal atrae a las aves y especies de mariposas que ya se habían ido. Dijo que mujeres del estado de Chiapas hicieron un botiquín con tinturas de plantas medicinales que existen en las huertas de café y esa experiencia pudiera funcionar muy bien en Atoyac.
Llamó a reconstruir la comunidad rescatando prácticas colectivas de cultivos como el combate o las fajinas que se han perdido, “Tener sentido de pertenencia, crear y recrear la comunidad”. Porque solamente rescatando las prácticas comunitarias se podrá enfrentar el cambio climático que está impactando en la producción de alimentos.
Caminando por la Feria una mujer me contó que por el rumbo de La Remonta a falta de producción de café, la gente ha vuelto al cultivo de la ocra. Lo que nosotros conocemos como café del barco, es una planta que da espigas que parecen barquitos y de su interior salen semillas redondas de color negro. Una vez cosechadas se tuestan en el comal y se muelen, su olor y sabor a café es exquisito y se vuelve aún más delicioso si a la taza le agregamos con un chorrito de leche fresca.



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