lunes, 24 de septiembre de 2018

Carlos Alberto Benavides Alcocer


Víctor Cardona Galindo
Todavía en 1976, Guerrero se encontraba en estado de sitio. Había una represión sistemática contra el movimiento popular y el gobierno había centrado sus ataques hacia la Universidad Autónoma de Guerrero (UAgro). El gobernador Rubén Figueroa Figueroa desató toda una campaña mediática contra la Universidad, le retuvo el subsidio, e intentó desparecer las preparatorias. Sin embargo la comunidad universitaria resistió con valentía y se movilizó para defender la institución.
Carlos Alberto Benavides Alcocer fue detenido
 el 20 de noviembre de 1976 en la calle Durango 
en Cuernavaca, Morelos, por agentes de la Policía
 Judicial del Estado. Según otra versión, 
fue aprehendido en la estación del Metro Pino 
Suárez, en el Distrito Federal su familia lo busca 
hasta la fecha. Foto: tomada de  Revolución, 
revista de los presos políticos, número 1 de marzo 1979.

El gobierno tenía infiltrados todos los movimientos, Elías Sánchez Martínez agente de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) informaba desde dentro de las reuniones que se organizaban en el dormitorio universitario y en el edificio docente de la UAGro.
Algunos universitarios como Pablo Sandoval Ramírez abandonaron el estado por amenazas de muerte, la Policía y el Ejército sitiaban a cada momento el edificio docente y les decomisaban los carros en los que repartían propaganda. El mayor Mario Arturo Acosta Chaparro era jefe de todas las policías en el puerto de Acapulco y era el encargado de hacer los interrogatorios a los detenidos. Una de las cárceles clandestinas estaba en los antiguos talleres de la Secretaría de Obras Públicas en Acapulco.
En esa época fueron desaparecidos alrededor de 20 universitarios entre ellos: Teresa Estrada Ramírez, Pablo Santana López, Victoria Hernández [Fernández] Brito, Guillermo Mena Rivera, Tanía Cascante Carrasco, Rodrigo Ramírez Martínez, Arturo Bibiano Vargas; Carlos Días Frías, Isidoro García Campos, Jacob Nájera Hernández, Félix Bello Manzanares, María Teresa Torres Ramírez, Leandro Rivera, Floriberto Clavel y Carlos Benavides Alcocer.
María Teresa Torres Ramírez fue detenida 31 de enero de 1976 tenía tres meses de embarazo y se sabe, dio a luz en el Campo Militar Número Uno, se le relacionaba con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Carmelo Cortés y la vincularon al secuestro de Thelma Guadalupe Soto Ramírez. Según la versión de la policía murió en un enfrentamiento en Aguacatillo el 29 de enero de 1976, junto a su esposo Guillermo Mena Rivera. En el caso de Floriberto Clavel Juárez (a) “El Penta” alumno de la Preparatoria número 7 fue secuestrado el 19 de marzo de 1976 por las fuerzas del gobierno.
El 31 de marzo de 1976 los universitarios emprendieron una marcha, que duró nueve días, de Chilpancingo a la Ciudad de México para exigir la devolución de las Instalaciones de la Escuela Superior de agricultura. Se establecieron acuerdos con el gobierno del estado quien prometió devolver el inmueble, que tenía en su poder desde septiembre de 1975, y no cumplió. Mientras los maestros y alumnos de esa escuela después de laborar en las instalaciones de la Preparatoria 10, pasaron a laborar en la hacienda de San Juan Bautista.
Se vino la represión selectiva después que fue detenido Lorenzo Armando Roldan Montes (a) “José Carlos” miembro activo del Comando Armado Revolucionario de Morelos que encabezaba Francisco Fierro Loza. A este grupo se le atribuyó el secuestro de Élego Coronel en Puente de Ixtla, Morelos. Luego Tania Cascante Carrasco estudiante de enfermería fue desaparecida, en julio de 1976, por la Policía Judicial del Estado.
Y el 11 de noviembre de 1976 en Iguala fue secuestrada la estudiante del noveno semestre de la Escuela Superior de Agricultura Victoria Hernández [Fernández] Brito. Se le relacionó con el Comando Revolucionario 10 de Junio y con el secuestro de Enrique Pineda Cuervas, ocurrido en octubre de 1976 esa acción fue aprovechada por el gobierno de Rubén Figueroa para reprimir a los activistas de la ESA.
Según los datos que se han recabado, el 18 de noviembre de 1976 agentes de la Brigada Blanca detienen y desaparecen a Rafael Castro Hernández, quien era uno de los principales dirigentes del Partido de los Pobres (Pdlp). Como resultado de la tortura a la que fue sometido, se producen las detenciones-desapariciones de Humberto Cabañas Alvarado, Carlos Alberto Benavides Alcocer, Margarito y Juan Castillo Iturio y de Ramón Iturio Fierro.
Carlos Alberto Benavides Alcocer fue detenido el 20 de noviembre de 1976 en la calle Durango en Cuernavaca, Morelos, por agentes de la Policía Judicial del Estado. Según otra versión, fue aprehendido en la estación del Metro Pino Suárez, en el Distrito Federal.
La Comisión de la Verdad del estado de Guerrero logró tener acceso a documentos que obran en el Archivo General de la Nación (AGN), donde los cuerpos policiacos hablan de estas desapariciones, son múltiples las fichas que enviaban los agentes federales destacamentados en todo Guerrero.
En un oficio de la Dirección Federal de Seguridad  (DFS) del 22 de noviembre de 1976, bajo el título “Secuestro de Enrique Pineda Cuevas”, se lee: “Al ser interrogado Lorenzo Roldán Montes (a) ‘José Carlos’, proporcionó datos suficientes para lograr la detención de los siguientes individuos: [...] Carlos Benavides Alcocer (a) ‘Raúl’ o ‘El Norteño’ [...]. Todos los sujetos mencionados han sido interrogados por agentes de esta DFS, habiéndose puesto en claro que forman parte del llamado ‘Partido de los Pobres’, grupo subversivo que fue creado por Lucio Cabañas Barrientos”.
Según el documento, Lorenzo Roldan les dio pormenores de algunas asambleas del grupo. “En estas reuniones, agrega el documento, también recibieron instrucciones sobre la elaboración de artefactos explosivos y manejo de armas de fuego, por otros individuos a los cuales no se ha logrado identificar. Los detenidos que han confesado haber recibido este tipo de adoctrinamiento son los siguientes: [...] Carlos Benavides Alcocer (a) ‘Raúl’ o ‘El Norteño’”.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos acreditó que elementos de la extinta Dirección Federal de Seguridad participaron en la desaparición de Carlos Alberto Benavides Alcocer, toda vez que después de detenerlo el 20 de noviembre de 1976 fue trasladado a la Ciudad de México, “para que el 26 del mismo mes y año rindiera su declaración en las instalaciones de esa dependencia, lugar donde se tiene registrada la última noticia sobre su paradero”.
Según los datos proporcionados por la División de Investigaciones Históricas de la Fiscalía Especial, durante 1976 las direcciones del Partido de los Pobres y de la ACNR decidieron crear un equipo militar unido, al que llamaron Comando Armado Revolucionario del Pueblo 10 de Junio, liderado por Arturo y al que pertenecían Carlos Alberto Benavides Alcocer, Raúl Gregorio Fernández Brito, Victoria Fernández Brito, Lorenzo Gervasio Morales, Fernando, Salvador y Alberto Salgado Antúnez, entre otros.
Deciden el secuestro de Enrique Pineda Cuevas, quien permaneció 14 días en manos de los guerrilleros. El 11 de noviembre de 1976 la DFS detiene a Victoria Fernández, la torturan, pero no hay más detenciones. Al cobrar el rescate del secuestro el 13 de noviembre de 1976, Lorenzo Roldán Montes es detenido; al ser torturado, da información que permite ubicar al secuestrado y a todos los miembros de su célula (Juan y Margarito Castillo Iturio, Ramón Iturio Fierro, a la esposa de Miguel Castillo Iturio y a Jeremías Cabañas Serafín). Al rescatar al detenido, el Ejército Mexicano detiene a Crispín Hernández, quien custodiaba al empresario en Xalitla.
El 28 de noviembre 1976 se dio una balacera en Pueblo Hidalgo, municipio de San Luis Acatlán donde salió herido Leandro Gutiérrez Rivera estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAGro, originario de Tecpan de Galeana.
A las 18 horas del 17 de diciembre de 1976, estudiantes y catedráticos de la UAGro realizaron una marcha, para exigir subsidio para esa casa de estudios y pidieron la libertad de los presos políticos y la devolución de las instalaciones de la Escuela Superior de Agricultura, al final se realizó un mitin frente al Palacio de Gobierno.
Al días siguiente 18 de diciembre de 1976 fue secuestrado en Ometepec el profesor Eloy Cisneros Guillén director de la Escuela Preparatoria Número 5 en Ometepec, junto con su hermano Ladislao Cisneros Guillén y su cuñado Hilario Acevedo Acuña, por un grupo de sujetos con armas de alto poder que iban guiados por un agente de judicial de Ometepec apodado “Cuchillo”, hicieron destrozos en la casa de Hermilo Cisneros padre de Eloy y allanaron y saquearon la casa de Taide Martínez a quien también secuestraron. Eloy había sido amenazado por el jefe de la partida militar de Cruz Grande y por el presidente municipal de Ometepec. Desde su encarcelamiento, la UAGro le dio su total apoyo por medio de los abogados del departamento jurídico que se convirtieron en sus defensores.
Al el momento de la detención de Eloy Cisneros Guillén la Universidad promovía en la región de la Costa Chica, trabajos de alfabetización, la creación de una escuela secundaria popular y una escuela de mecanografía y se vinculaba con la lucha de los campesinos.
Un reporte de la DFS del 19 de diciembre de 1976 informa sobre la detención del profesor Eloy Cisneros Guillén, de la Preparatoria 5 de Ometepec y daba mayores datos sobre la integración de un grupo guerrillero que se movía al interior de la Universidad. “El Comando Revolucionario 10 de Junio lo dirige Arturo (a) ‘José Manuel’ o ‘Dante’ y lo constituyen Lorenzo Gervasio Morales (a) ‘Rubén’, ex miembro del grupo de Lucio Cabañas Barrientos; Fernando (a) ‘El Topo’; Salvador (a) ‘El Cejas Blancas’, quien fue el encargado de asesinar a Elfego Coronel; Raúl Gregorio Hernández Brito (a) ‘Alfonso’; Alberto Salgado Antunes (a) ‘Mauro’; Victoria Hernández Brito (a) ‘Elizabeth’ o ‘Norma’; ‘Catalino’, de quien se piensa se encuentra detenido; Raúl (a) ‘El Norteño’, y Martín”.
En Chilpancingo fue secuestrada, el 21 de diciembre de 1976, la estudiante Lucía Lozano Adán, de la escuela de Enfermería No. 1. Quien fue golpeada y torturada por los cuerpos policiacos y liberada dos días después en la terminal de Autobuses Flecha Roja en Acapulco.
Luego el 22 de diciembre de 1976 fue detenido el Ingeniero Jesús Heriberto Noriega Cantú catedrático de la Escuela Superior de Agricultura y de la Preparatoria número 10. El 29 de ese mes fue abierto al público un local ubicado en la calle Zapata número 20, por el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) “donde expenden revistas y periódicos”, informaba la DFS el 29 de noviembre de 1976.
Carlos Alberto Benavides Alcocer nació el 28 de noviembre de 1954 en San Juan del Río, Querétaro. Su madre Salustia Alcocer era de Huitzuco, Guerrero, y su padre Carlos Benavides Brambila, de Tolimán, Jalisco. Carlos Alberto tuvo dos hermanas: Aída y María Natividad. Comenzó la primaria a los seis años en la escuela Lázaro Cárdenas de la colonia Progreso, en Acapulco, y la terminó en la escuela Primer Congreso de Anáhuac, de Chilpancingo; luego estudió en la Escuela Secundaria Federal Antonio I. Delgado (ESFAID).
Era calmado, tranquilo, buen estudiante, muy buen hijo. “Cuando entró a la Anáhuac el uniforme era pantalón azul marino, camisa blanca y corbata azul. Aprendí a hacer el nudo de la corbata, aprendía a hacerlas a gancho, y diario lo mandaba yo así”, recordó doña Salustia en entrevista con Hannia Bermúdez.
Estudió en la Preparatoria 9 de la UAGro. A los 22 años vivía en el dormitorio universitario y luego se fue a residir con Alejandra Cárdenas y Antonio Hernández. Según su madre, a él lo detuvieron en la Ciudad de México. No tomaba ni fumaba. Conocía la Biblia. De niño iba a la Iglesia metodista y vacacionaba en Acapulco con un pastor de la congregación.
La maestra Alejandra Cárdenas y su esposo tuvieron un papel importante en la formación política de Carlos ―“le abrieron los ojos”―. “Mi hijo había sufrido desde niño y él se rebelaba contra la injusticia, y entra a la prepa y les dicen del gobierno quién era. Por ejemplo, Figueroa había invadido Guerrero; mire, vaya usted a Huitzuco y allá está a la entrada ‘Huitzuco de los Figueroa’”.
“Así que les metieron verdades, yo digo que eran verdades. Figueroa ya había invadido; por ejemplo, la colonia donde vivo es la colonia Rufo Figueroa, un hermano de él; la de enfrente le habían puesto la Morelos, pero como les regaló las casitas, le pusieron Rubén Figueroa. Dicen que un día estaba en la playa y le dijeron usted es de Guerrero, y que Figueroa contestó ‘no, Guerrero es mío’”.
En la prepa participaba en movilizaciones que organizaba la Universidad; luego se fue a la Ciudad de México le dijo a su familia que iba a estudiar agronomía en Chapingo. Luego de su desaparición, su madre lo buscó en cárceles clandestinas. Fue al Campo Militar Número, a todos lados y no lo encontró.


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