viernes, 13 de febrero de 2015

La delegación del Centro en Atoyac

Víctor Cardona Galindo

La creación de la colonia Centro amenaza con convertirse en un punto de conflicto para las autoridades municipales de Atoyac, si no se maneja adecuadamente, porque las personas que se presentaron el domingo 8 de febrero a la elección, que se pospuso, se fueron con la idea de que se crearían dos colonias: Centro Norte y Centro Sur, propuesta que se llevaría al cabildo, pero hasta ayer los ediles no habían aprobado la creación de las dos nuevas demarcaciones. Es más el secretario general del Ayuntamiento Guillermo Ortega Cisneros informó que sostenían el acuerdo de una sola colonia Centro.
Aclaró que ya el domingo anterior se nombró una mesa de los debates que fungirán como funcionarios de casilla y se instalarán dos urnas, con las que se elegirá un delegado propietario y dos subdelegados, uno que representará a la zona Norte y otro que representará al Sur.
Obelisco a Lucio Cabañas en el Centro de Atoyac

Pero en algunos comentarios la gente del centro me dijo que esperan que el Ayuntamiento considere su propuesta y no les vayan a meter mano negra, de lo contario habrá problemas con la gente y el delegado que nombren no representará a nadie.
Los vecinos se han organizado a su manera para participar en esta contienda histórica, porque es la primera vez que se elegirá un delegado en la colonia Centro, los partidarios de la Centro Sur se reunieron en el centro social Paraíso Tropical y sacaron una platilla con personas de honorabilidad reconocida encabezada por el joven maestro Efraín Quirós que representa la planilla blanca. En la zona Norte se reunieron en la calle Florida donde sacaron su propia planilla para la cual escogieron el color morado y la encabeza Noé Juárez. Por otro lado Zoila Elena Solís y Pilar Pérez formaron su propio comité para competir y lo llamaron La Planilla Dorada. Estos últimos están peleando que sea una sola demarcación y no dos, como quieren los demás.
El secretario Guillermo Ortega informó que la única planilla que se había registrado era la dorada. También aclaró que las papeletas impresas tienen los colores tradicionales: verde, rojo, amarillo, naranja y blanco. Pero que buscarán la forma para que se pueda distinguir de quien vote por la morada o por la dorada, la cuestión es que las elecciones se lleven de conformidad y en paz.
Entonces hasta la fecha existen tres planillas; la que se propone para la zona Sur y que cabeza el joven Efraín Quirós. Los vecinos de la región norte que proponen al profesor Noé Juárez y la propuesta de Zoila Solís Hernández que vive en el centro, centro. Hasta la fecha de cerrar la edición la respuesta del cabildo era que se sostenía en una sola delegación con un propietario y dos suplentes.
Los candidatos tanto Efraín Quiroz, Zoila Elena Solís y Noé Juárez asistieron a la televisora local a realizar su campaña, están buscando los amarres para ganar el domingo. Ya están listas las urnas nada más falta que lleguen los ciudadanos con sus credenciales de elector.
El síndico Isaías Eduardo Gómez Ozuna quien llevó la iniciativa de crear la delegación del Centro al Cabildo, comentó que el cabildo se sostiene en una zona delegación, que el Ayuntamiento no tenía candidatos, que esa institución respetará a quien elija el pueblo y que únicamente se podrá votar con credencial de elector.
De acuerdo a lo que pudimos percibir la tendencia mayoritaria de las personas que habitan en esta zona es a favor de las dos delegaciones y que el límite entre ellas sea la Calle Hidalgo, que para mi juicio debiera ser la calle Independencia y en eso coincidimos con el síndico Isaías Eduardo Gómez Ozuna. La gente del centro ya urge un delegado para que se encargue de la solución problemas como el alumbrado público, la basura y la mendicidad. Por todos lados se acumula la basura, lámparas faltan en callejones. Se necesita alguien que ande correteando a los funcionarios del Ayuntamiento, para que les resuelva lo básico.
Atoyac tiene 56 delegaciones de colonias, de las cuales 30 están en la cabecera municipal y 26 en diversos ejidos del municipio. A partir del domingo se sumará otra en la cabecera municipal, depende de la sensibilidad de cómo se maneje el asunto. De lo contrario tendríamos el primer conflicto que marcara el proceso electoral y siembre el descontento entre los vecinos del Centro que están buscando resolver sus problemas comunes, pero con una persona con la que todos se sientan representados.

Hay que recordar que en este último tramo, las delegaciones son muy peleadas, debido a que se avecinan las elecciones y los candidatos a la presidencia municipal son muy esplendidos con los delegados que les juntan a la gente. Y la delegación centro será muy importante porque representará alrededor de 8 mil personas. Como he dicho será el súper delegado de la colonia Centro.

jueves, 12 de febrero de 2015

La caída del aguirrismo

Víctor Cardona Galindo

La detención de Carlos Mateo Aguirre Rivero es un golpe duro para el aguirrismo, el grupo político más importante de Guerrero. Difícilmente se podrá levantar después de esto.
En un operativo de los grupos policiacos federales también fueron detenidos Luis Ángel Aguirre Pérez, sobrino del exgobernador, Paulo Ignacio, Mauricio Francisco, Alejandro Carlos y Jorge Eduardo Hughes Acosta. Los acusan de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Desviaron 287 millones 12 mil 594 pesos del gobierno, mismos que fueron depositados en diversas cuentas personales.
Sin duda la aprehensión es oportuna, mañana viernes 13 se reunirá el Consejo Electivo del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de donde saldrá el candidato a gobernador y después de lo acontecido sería una aberración sacar como abanderado a Sofío Ramírez. Se dice que el grupo del ex gobernador controla el 85 por ciento de los consejeros perredistas, con los que habría legitimado todas las candidaturas afines.  Pero no únicamente a Sofío se le viene abajo la candidatura, también a Ángel Aguirre Herrera en Acapulco y a todos aquellos aspirantes a las diversas alcaldías y diputaciones que pertenecen a esa nueva tribu perredista. Que ayer se quedó sin cabeza al renunciar Ángel Aguirre al PRD.
Se comenta en los pasillos que el PRI no le perdona a Ángel Aguirre Rivero haber mordido la mano que le dio de comer. “Él era parte del sistema y algún día le iban a cobrar haberlos traicionado. Por eso lo mejor es disciplinarse”.
Parece que todo lo que está aconteciendo en Guerrero está bien planeado y calculado desde el Centro, de donde se está manipulando el ambiente y la elección para que el PRI regrese sin problemas a la gubernatura con un candidato como Héctor Astudillo, limpio pero gris. Parece que no pagarles a más de 12 mil maestros y la detención los familiares y amigos de Ángel Aguirre es parte de una estrategia para que la gente se olvide de la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos y así ir desviando la atención hasta que las aguas vuelvan a su nivel.
La detención un hombre fuerte del estado, ligado a la administración pasada al que un memento llamaron el vicegobernador, parece que busca satisfacer la necesidad de linchamiento que tiene el pueblo. Al pueblo hay que darle un poco de circo, del pan ya se encargará el dispendio de despensas en vísperas de las elecciones.
La retención del pago de los maestros, logró que el magisterio y normalistas dispersaran sus energías ahora pidiendo el pago de los salarios retenidos de sus compañeros. Más tarde lucharán por la liberación de sus líderes, porque las acciones como la toma del aeropuerto, traerán aprehensiones. Habrá más presos políticos y mayor enrarecimiento del clima en este sufrido estado suriano. Donde la demanda de los normalistas se perderá entre todas las voces.
Que los políticos hagan negocios con dinero público no es nada nuevo, incluso de eso se le acusa al propio presidente de la república Enrique Peña Nieto quien aceptó casas muy caras como regalo de los constructoras. Porque en nuestro país además de las televisoras nos gobiernan las constructoras, que son las que financian las campañas de nuestros políticos.
El famoso diezmo es popular en todos los Ayuntamientos, algunos hasta el veintiesmo. Algunos presidentes municipales y funcionarios públicos terminan formando constructoras que ponen a nombre de sus familiares, para captar el dinero de las obras. Para nadie es un secreto que los caminos de terracería y las brechas saca cosechas son el negocio de los políticos locales, porque ahí la ganancia es al 50 por ciento y al siguiente año después de las lluvias esos caminos ya necesitan reparación otra vez. Es un cuento de nunca acabar y una mina de oro para nuestros políticos. 
Incluso se da, que en los proyectos que maneja el gobierno ya viene recomendado el proveedor de los insumos y el despacho que se encargará de la asesoría técnica. En todas las dependencias la atención  es clientelar. Hay funcionarios que condicionan el otorgamiento de una obra o la gestión de otra a cambió que sea ejecutada por la constructora recomendada por ellos. En cuanto al tema que nos ocupa, en el ambiente político se sabe que familiares del ex gobernador Ángel Aguirre formaron empresas proveedoras de insumos y mobiliario a dependencias como la Secretaría de Educación Guerrero y la salida prematura de Aguirre no le dio tiempo de tapar el cochinero que tenían, por eso ahora van a la cárcel.

miércoles, 11 de febrero de 2015

La basura problema de todos

Víctor Cardona Galindo

De todos los problemas ambientales que enfrentamos, el de la basura es el más grave. Por todas las salidas de la ciudad de Atoyac proliferan basureros. Los desechos de la ciudad han sido el talón de Aquiles de todas las administraciones municipales. Este es un problema social que no atañe únicamente al gobierno. Todos tenemos que contribuir para resolverlo. Es un problema de pereza, de falta de conciencia y cultura. No queremos reciclar ni clasificar. Nosotros tiramos todo junto, plástico, vidrio, fierro y desechos orgánicos. No nos importa el daño que hacemos ni que todo finalmente se vaya a ríos y arroyos. O que terminen contaminando las playas.
Pero el colmo de la desfachatez, cuando llueve, algunas personas salen a tirar la basura a la corriente para que se la lleve el agua. No hay una sanción para ellos. En Atoyac los tricicleros, recolectores particulares de basura, cubren la deficiencia que dejan las autoridades.
Por eso durante mucho tiempo bajando por donde Champurro al río hubo un basurero que se negaba a desaparecer. Lo quitaron hasta que los habitantes del rumbo se manifestaron.
La demanda de recolección de basura es mucha, a veces no se alcanza a satisfacer y se acumula. Dando un mal aspecto, pero además el basurero que existe actualmente ya no es suficiente.
Durante el año 2011 el Ayuntamiento recogió un promedio de 38 toneladas de basura al día, con un promedio anual de 13 mil 870 toneladas, esos son los desechos que produce una ciudad de 20 mil habitantes. Comentan que ahora anda como en las 50 toneladas al día.
En la ciudad de México ya se recicla. Nosotros no queremos entender. En otros países se hacen clasificaciones de la basura. En Barcelona una ciudad de Cataluña, por ejemplo, se hace seis clasificaciones de la basura.
Antes la gente barría sus calles y quemaba la basura, pero no había tantos desechos tóxicos como ahora. Todavía hasta 1990 a las cinco de la mañana se escuchaban las escobas donde las mujeres estaban barriendo las calles. Ahora los carros de la basura que recorren la ciudad y los pueblos aledaños no son suficientes, pero además se descomponen a cada rato dejando la ciudad hecha un muladar.
La historia de la recolección comenzó en 1955, cuando el presidente municipal Rosendo Radilla Pacheco, compró ya usado el primer camión de volteo para el servicio de limpia, y el 1956 el alcalde doctor Segundo de la Concha adquirió a crédito con el gobernador sustituto del Darío L. Arrieta Mateos, un nuevo camión de volteo para sanear la ciudad.
Luego el 23 de enero de 1963, la administración Municipal que encabezaba el periodista Luis Ríos Tavera compro a crédito una camioneta Chevrolet 63, para el servicio de limpia, con un costo de 36 mil 694 pesos, pero luego fue vendida a don Artemio Maya Suárez al finalizar la administración porque no había recursos para cubrir sueldos pendientes a los funcionarios y a la policía.
Por eso entrando el año 1964, el nuevo presidente municipal Manuel García Cabañas adquirió el camión de volteo marca Chevrolet Modelo 58, que fue destinado para el servicio de limpia. Durante el gobierno de José Luis Ríos Barrientos varios camiones recogían la basura en la ciudad.
Luego un día José Francisco Ruiz Massieu visitó la ciudad para hacer  entrega de las escrituras a colonos de la 18 de mayo y también hizo entrega al alcalde atoyaquense de las llaves de un vehículo recolector de basura y de un trascabo que estuvieron durante mucho tiempo al servicio de limpia y se puso en marcha el primer relleno sanitario para acabar con el tiradero al aire libre.
Un tiempo el basurero estaba al Sur, a la orilla del río, luego se adquirió un terreno al Norte, por la presa derivadora que nunca funcionó. Durante el gobierno de María de la Luz estuvo en operación un relleno sanitario en la colonia Mártires que se acabó en el periodo de Acacio Castro Serrano, que luego compró el terreno donde está ahora y que ya no es suficiente, para la demanda que hay.
Un día llegó un individuo a presentarle un proyecto al entonces presidente Germán Adame Bautista, para construir una empresa recicladora. Interesado en el proyecto el alcalde compró un terreno a Marcelino Garibo en 200 mil pesos donde se pondría la tan ansiada empresa. Se les dijo que a todos las personas que fueran a limpiar el terreno se les daría empleo e instalaron una oficina en la unidad habitacional Bellamiel. Pero el banco les negó el crédito y los que habían trabajado comenzaron a tomar el Ayuntamiento a cada rato para exigir el pago de sus días.

Luego el 30 de mayo del 2005, un grupo de paracaidistas invadieron las tierras para fundar la colonia El Mirador. Crevert Rea encabezando a una fracción de los que habían trabajado gratis en esos terrenos con la esperanza de un trabajo, tomaron el predio. Así surgió El Mirador que también es conocido como colonia Recicladora. Pero esa es otra historia.

martes, 10 de febrero de 2015

Obras ahora, a futuro lo que venga



Víctor Cardona Galindo
Se generó un descontento en el ejido de Mexcaltepec porque la empresa que construye el puente en ese lugar, estaba sacando material pétreo del río, que al parecer vendía. Pero según la empresa únicamente lo extrajo para la construcción de los puentes en El Camarón y El Cacao que están a punto de concluirse. Para algunos habitantes resulta sospechosos que bajen camiones a media noche supuestamente a cargar diesel. Nadie los supervisa.
Por lo pronto ya se llegó a un acuerdo que una persona del pueblo, pagada por la empresa, vigilará y supervisará el material que se saqué. ¿Y a esa persona pagada por la empresa quien la vigilará?
De ese lugar desde hace mucho tiempo han sacado material para diversas obras, destruyendo los ecosistemas, sin ningún miramiento. No es la primera vez que se inconforman sus habitantes por este tipo de explotación de los recursos. Pero por esta vez ya hay acuerdos, que al parecer beneficiarán a todos.
Aspecto de la construcción del puente de Mexcaltepec. Foto Víctor Cardona

Pero en muchos casos no se hace nada, por ejemplo en la cabecera municipal se sacó material pétreo, para hacer el bordo, que con recursos del Fondem se construyó para defender la colonia Las Palmeras de futuras inundaciones. Con esa extracción de materiales se afectó un arroyuelo, sin embargo no hubo sanciones a la empresa. En nombre del bienestar común se afectan los ecosistemas que nunca más se reponen. No volverán a ser los mismos.
Es que nadie está haciendo nada. Otro ejemplo en El Ticuí el aproche del puente está construyéndose todavía dentro del área donde llegaron las aguas con las lluvias del huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel. Nadie se ha preguntado, tampoco, ¿Qué pasará con las casas de baja altura que están del lado de la cabecera, si vuelve a crecer el río con la misma magnitud? Tampoco nadie ha preguntado, si la compañía ya midió el aforo histórico del arroyo Cohetero, porque de presentarse unas lluvias como las del 2004, el agua correría por la calle Silvestre Castro, afectando muchas viviendas. Parece que a las autoridades les preocupa resolver las cosas ahora, lo que venga mañana no importa. En fin, lo que se necesitan es únicamente terminar los puentes con urgencia.
Así se han venido haciendo las obras sin ver que afectan y cuanto afectan, por ejemplo al Zócalo se le quitó el adoquín y se le puso concreto estampado. Sin ver que con eso se afectaban los mantos freáticos.
Se siguen pavimentando calles sin ton ni son. Sin tomar en cuenta que con eso se incrementa el calentamiento de las casas. Al medio día no se aguanta el calor. Pero también se afectan los mantos freáticos. Luego nos quejamos porque se secan las norias y porque hace mucho calor. Es necesario cambiar de rumbo, comenzar a pavimentar lo necesario y pensar que tenemos que dejar espacios por donde se reincorporen las aguas a la tierra. Luego las calles parecen ríos y nos que quejamos de las inundaciones, pero es que el agua como cae se va. Nada la retiene. Por eso al construir primero debemos pensar que si nuestra obra está acorde con el cuidado de la naturaleza.
Recogiendo datos de Wilfrido Fierro, las aguas del Arroyo Cohetero (llamado así porque en sus orillas vivía un primer cohetero de Atoyac) se salieron de su cauce el 7 de julio de 1955, inundando varias calles y casas, entre ellas el consultorio del doctor Antonio Palós Palma. En el cine Álvarez el agua ascendió hasta tres metros. Este fuerte ciclón ocasionó el desbordamiento del río y de los arroyos de la región.

En el 2004, azotó a esta ciudad una tromba y agua inundó varias casas de la rivera del Arroyo Cohetero. Si vuelve a crecer así, el puente que se construye para comunicar a El Ticuí serviría como tapón. Con fatales consecuencias.

lunes, 9 de febrero de 2015

Levantamientos recurrentes en la región de Atoyac (Novena parte)


Víctor Cardona Galindo

En  la novela La guerra de Galio, Héctor Aguilar Camín habla de Santiago, un guerrillero norteño que va a la sierra de Guerrero para sumarse a Lucio Cabañas, de vuelta al medio urbano Santiago es asesinado una celada en un una ciudad del norte. Un día Álvaro López Miramontes me platicó que Santiago es en realidad Carlos Ceballos Loya, un guerrillero mexicalense que vino a luchar a la sierra de Atoyac.
La vida de Carlos Ceballos Loya, la podemos seguir mediante el libro Los Guerrilleros mexicalense de José Luis Alonso Vargas y en las investigaciones de Arturo Gallegos Nájera quien ha publicado dos libros: La guerrilla en Guerrero y A merced del enemigo.
Carlos Ceballos Loya nació en Mexicali Baja California, el 27  junio de 1948, formó parte de una familia de clase media, donde a temprana edad aprendió la habilitad manejar automóviles. Se tituló como profesor normalista y obtuvo una plaza como maestro de primaria a fines de la década de los sesentas.
Carlos Ceballos Loya, Julián fue un guerrillero 
mexicalenseque vino a luchar a la sierra de Atoyac 
y acompañó a los brigadistas de Lucio Cabañas en 
varias acciones de 
armas. Foto anexo fotográfico del informe de
 la Comverdad.

Desde temprana edad se sintió atraído por la literatura de izquierda. Devoraba todo lo que caía en sus manos desde los clásicos, como Marx, Engels, Lenin y Mao, hasta las experiencias de guerrilleros contemporáneos. De manera especial se aficionó por leer la historia de la revolución cubana y sus dirigentes históricos. Soñaba que algún día aportaría su granito de arena para lograr el cambio en nuestro país.
En sus tiempos de estudiante se caracterizó como un chofer de automóvil intrépido y agresivo, en altas horas de la noche se le veía acompañado de una brigada de jóvenes comunistas que en cuestión de segundos dejaba pintadas las bardas con la consigna ¡Yanquis go home! ¡Fuera Vietnam!
Enterado del frustrado ataque al cuartel de Madera, en la sierra de Chihuahua, por un grupo guerrillero comandado por Arturo Gámiz, el 23 de septiembre de 1965, Carlos pasó muchos meses esperando la oportunidad y el dinero para salir en busca de los sobrevivientes que según él se estarían reorganizando. En su cabeza fijó el proyecto de incorporarse a ellos. Hasta que cobró sus primeros ingresos como maestro intentó cumplir con su objetivo, pero lo único que encontró fue un pelotón de soldados que lo detuvo, lo interrogó y amenazó durante varios días. Luego lo dejaron en libertad
La masacre de Tlatelolco en 1968 ejecutada por el Ejército Nacional y el aplastamiento brutal de un legítimo movimiento estudiantil que reclamaba justicia, libertad y democracia; la hipocresía y el cinismo de la clase política mexicana, la persecución posterior de los dirigentes estudiantiles, fortalecieron en el joven Carlos sus convicciones revolucionarias. 
A inicios de la década de los setentas logró hacer contacto con un grupo clandestino que nació en la capital mexicana, denominado Grupo N o Núcleo Central, conocido después como Los Guajiros, dirigido por un profesor de economía del Instituto Politécnico Nacional, Leopoldo Angulo Lucken, también conocido como: El General, Arnulfo, Matus o Matusalen, esto último por ser el más viejo de todos los integrantes de aquel embrión revolucionario.
Ceballos se incorporó a la lucha y quedó como responsable del naciente grupo en Baja California. El 14 de abril de 1971 asaltaron una casa de cambio en La Mesa Tijuana. En aquella acción participaron, por el Grupo N, José Luis Alonso Vargas, Federico; Carlos Ceballos y Ramón Ruíz; y por el grupo Los Procesos, Gustavo Hirales Morán, en su debut como guerrillero.
El viernes 9 de julio, un comando guerrillero asaltó la empresa Almacenes de Azúcar, S.A., en Tijuana, Baja California, entre los participantes se encontraban: José Luis Alonso Vargas, Carlos Ceballos y Gustavo Hirales Morán y Leopoldo Angulo Luken, Melchor.
Por ser Ceballos el único que sabía conducir. Tuvo que manejar la camioneta hasta ese lugar, dejando a unas cuadras su Ford Falcón de modelo atrasado, que ante los acontecimientos y pérdida de tiempo en la operación, decidió dejarlo como perdido a una cuadras del lugar, quedando en él documentos de identificación personal, como la tarjeta de circulación.
En el proceso de investigación, la policía notó la presencia del auto que permanecía parado, por lo que procedieron a abrirlo e investigar, encontrando todos los datos personales de Carlos Ceballos, iniciándose la persecución del joven maestro, que se encontraba en Tepic, Nayarit en los cursos de verano de la Normal Superior. Cuando estaba en clases le fueron a avisar que la policía estaba en la dirección preguntando por él, y “ni tardo ni perezoso salió por donde pudo, menos por la puerta, que al llegar la policía al salón ya no le vieron ni el polvo”, anotó Arturo Gallegos.
Para entonces ya la dirigencia del grupo N tenía una estrecha relación con el Partido de los Pobres. “Los pocos días que Melchor trabó relación directa con Lucio Cabañas fueron suficientes para que naciera una fraternidad inquebrantable entre ellos. A su regreso al D.F. Melchor contaba una tras otra las anécdotas de su encuentro con el ‘Comandante’ Cabañas. Decía que era igual que él de bromista, dicharachero y vacilador, pero serio y decidido a la hora de la acción. Coincidían también en la edad y en su visión de la revolución pobrista, como la llamaba Cabañas”, escribió Alonso Vargas en Los guerrilleros mexicalenses.
Carlos Ceballos perseguido por la policía del Norte se dirigió a la ciudad de México e hizo contacto con el Grupo N, a quienes planteó su deseo de incorporarse al Partido de los Pobres
Melchor estaba satisfecho con la conducta revolucionaria de sus paisanos mexicalenses que en  una reunión del Núcleo Central, realizada a fines de julio de 1971, en Las Truchas, estado de México, propuso a Carlos Ceballos Loya para formar parte de la representación del Grupo N, en la Brigada Campesina de Ajustamiento en la Sierra de Guerrero. El mismo Leopoldo Angulo Luken, Melchor, se autopropuso para acompañar a los cinco guerrilleros urbanos seleccionados por cumplir con esta representación, hasta el campamento del profesor guerrerense.
En los primeros días de agosto de 1971 Julián el guerrillero, inició el ascenso hacia la sierra de Atoyac. “Quedaba atrás, definitivamente, el profesor Carlos Ceballos Loya, nunca más a las aulas ni a la rutina de fin de semana, en Mexicali o Tijuana. Nunca más a las desgastantes reuniones estatales contra la burocracia o por la democracia. No había más opción que su M–1 y el Partido de los Pobres”, afirmaba.
Junto con Leopoldo Ángulo Luken, que allá se llamó Arnulfo; Marcos e Isaél, Ceballos llegó a su primer campamento guerrillero donde se llamó Julián. Leopoldo Ángulo estuvo casi todo el mes de agosto viviendo la experiencia de una verdadera guerrilla rural.
Julián se adaptó rápidamente a la dinámica del grupo, cumplía las comisiones, hacía las guardias, eludía las discusiones y trataba de ocultar sus fatigas y sus hambres. Cuando se enteró de la escasez de fondos y alguien propuso la necesidad de una expropiación bancaria, Julián se apuntó en la comisión que bajaría a Acapulco.
“A fines de septiembre de ese mismo año, la Brigada Campesina de Ajusticiamiento, mandó una comisión a Acapulco para buscar recursos a través de una expropiación, comisionando primero a Cuauhtémoc, Chon, Francisco y Julián para realizar las primeras investigaciones. Concluidas estas se tomó en consideración el número de elementos y armas que se requerían para realizar la acción, agregándoseles Isaél, Fernando y Pancho Encinas”, dice Arturo Gallegos
La expropiación se llevó a cabo el 24 de octubre de ese año para lo cual “se seleccionó al Banco de Comercio de Acapulco (Bancomer), ubicado en ese tiempo avenida Cuauhtémoc y Diego Hurtado de Mendoza, utilizando para tal efecto el taxi número 98 que manejó Julián y posteriormente abandonado en el barrio de Petaquillas. Esta fue otra operación fallida pues el monto de lo sustraído fue poco menos de 17 mil pesos, por lo que se consideró un fracaso total, sobre todo porque hubo tiros y en un rebote de bala fue herido Francisco. Al banco entraron Isaél como responsable las cajas, Francisco responsable de vigilar a los clientes y Cuauhtémoc que se encargó de desarmar y vigilar al policía, mismo que al oponer resistencia le dispararon al piso para que viera que la cosa iba en serio. De aquí salió la esquirla que hirió a uno de ellos. En la puerta Fernando con un M-1 vigilando adentro y afuera mientras Julián los esperaba en el auto con el motor en marcha y otro M-1 con el que inmovilizó al agente de tránsito que al darse cuenta del asalto, quiso dar aviso a la policía pero al apuntarlo Julián con el arma se quedó quietecito cual estatua viviente. A una cuadra en una motocicleta esperaba Chon  a Isaél con el motor en marcha, en virtud de que el dinero tendría que ser sacado primero por ser el objetivo”, comenta Gallegos.
Tras ese fracaso se continuó la búsqueda de fondos pero fue otro fracaso al intentar asaltar la bodega de la cervecería Superior, ubicada en la calle Ejido. Ahí ni siquiera hubo que llegar pues los comisionados para expropiar el carro no pudieron hacerlo, estos eran Fernando y Julián, motivo por el que recibieron tremenda critica de sus compañeros, sobre todo de Cuauhtémoc quien les dijo: “¡no somos capaces de quitar un carro, y queremos hacer la revolución!”
Después de unos días en Acapulco el “18 de noviembre de 1971, al calor de las copas, se le ocurrió a Julián y a Cuauhtémoc y a Fernando ir a Atoyac a dejarle dinero a Pancho Encinas para que éste lo hiciera llegar al Partido de los Pobres. Contrataron un taxi que convino cobrar 500 pesos por llevarlos y regresarlos al puerto de Acapulco”.
Antes pasaron por la casa de don Petronilo, que era tío de Cuauhtémoc, para que una de sus hijas los acompañara y así evitar sospechas de miradas indiscretas o de la policía. Don Petronilo despertó a Guadalupe que los acompañó, serían las diez de la noche cuando salieron de Acapulco.
Al llegar a Atoyac ninguno de los tres conocía el lugar donde vivía Florentino Loza Patiño, Pancho Encinas. Pasaron varias veces por frente al cuartel del 50 Batallón de Infantería a la una de la mañana, los soldados los vieron sospechosos y los detuvieron. A Guadalupe la condujeron a un pequeño hotel, llevando el maletín con el dinero, ya casi al amanecer salió y tomó un autobús rumbo al puerto de Acapulco, para avisarle a su familia y a Humberto Espinobarros Ramírez.
Los tres detenidos fueron trasladados al puerto de Acapulco, a la zona militar donde fueron identificados por el comandante de la judicial Wilfrido Castro Contreras. En eso llegó Guadalupe Castro con Humberto Espinobarros Ramírez, a reclamar a los guerrilleros. Los dos también fueron apresados. A Espinobarros lo mandaron a Veracruz y a Guadalupe al Campo Militar Número Uno con los otros tres detenidos en Atoyac.
“Los pusieron en celdas separadas, unidas entre sí por los costados. Para mejor ubicación había un pasillo en medio que dividía la zona de celdas. Los presos podían ver a los de enfrente pero no a los que pegaban con ellos… El pasillo era bastante largo y había un guardia al fondo; las celdas eran muy pequeñas, de un metro cuadrado, donde el detenido dormía sentado, cuando podía. Frente a la celda de Guadalupe se encontraba una mujer casi desnuda con un niño en brazos que, sin embargo, no dudó en deshacerse de un pedazo de trapo para dárselo a la recién llegada”.
El 19 de noviembre por la tarde el ACNR había sido secuestrado el rector de la UAG doctor Jaime Castrejón Díez. Así que a los aprehendidos además le preguntarles por el asalto al banco también le preguntaban por el académico taxqueño.  “Los tres detenidos negaron la culpabilidad de Guadalupe, por lo que después de ocho días de tortura fue conducida de regreso a la XXVII Zona militar en Acapulco, donde fue fichada el 26 de noviembre de 1971”.

“Mientras a Carmelo Cortés Castro, Cuauhtémoc; Gabriel Barrientos Reyes, Fernando; Carlos Ceballos Loya, Julián, los mantuvieron más tiempo en el Campo Militar Número Uno y los regresaron a Chilpancingo días después. Finalmente fueron presentados a la opinión pública el siete de diciembre de ese año y conducidos a la Penitenciaría de Chilpancingo como responsables del asalto al Banco de Comercio de Acapulco. El 8 de diciembre la prensa dio cuenta de la noticia a ocho columnas con las fotografías de rigor”, escribió Arturo Gallegos.

viernes, 6 de febrero de 2015

La sorpresiva designación de Astudillo

Víctor Cardona Galindo

Héctor Astudillo Flores ya es prácticamente el candidato del PRI a la gubernatura. Es lo que admiro de los priistas, su capacidad de asumir las disposiciones del Centro y sin chistar. Como dicen: “Hacer política es comer mierda a paladas sin hacer gestos” o sea “aguantar la vara”. Esa unidad es la que hace del PRI un partido poderoso.
Aunque a partir de esta decisión haya muchos damnificados políticos. Muchos que ya se veían en grandes puestos ahora se les han caído sus sueños.
Aquellos que se rasgaban las vestiduras por Mario Moreno Arcos y por Cuauhtémoc Salgado se quedaron chiflando en la loma, habrá que retirar las lonas de promoción del chilpancinguense y las imágenes del último emperador azteca que promovían al calentano, que fue el único que se inconformó recordando la derrota de Astudillo en el 2005.
Lo chistoso es que en la región nadie promovía la precandidatura de  Héctor Astudillo. No hay hombre fuerte porque Astudillo se dice: “no tiene grupo” y su estructura es endeble. En los corrillos se le cuestiona que perdió las elecciones ante Zeferino Torreblanca y que nunca ha terminado los cargos que ha ostentado. Siempre los usa como trampolín para proyectarse a otro. Para muchos Astudillo es un político gris y sin carisma. Otros dicen que el PRI eligió al menos peor. Pero en fin, pronto será el candidato oficial.
Sin duda el candidato más fuerte era Mario Moreno Arcos, pero los acontecimientos de Iguala marcaron un cambio de mentalidad entre los grandes electores del PRI. Se dice que Moreno es de un pueblito de la sierra donde su principal actividad es la siembra de maíz bola y el tricolor necesitaba un candidato que estuviera lejos de estos menesteres, sin un asomo de relacionarlo con el crimen organizado, “porque Astudillo es gris si tú quieres, pero es el más limpio. Nadie puede decir que tiene hermanos incomodos y amigos de dudosa procedencia”.
Para todos fue claro que a raíz del atentado a Pioquinto Damián Huato donde murió su nuera los bonos de Mario Moreno se vinieron abajo. Fueron muchas las especulaciones que se tejieron en torno al caso. Y de Manuel Añorve, que perdió ante Ángel Aguirre, pues también se dicen muchas cosas de sus relaciones, aunque eso no es nada con el hecho de que dejó a Acapulco en bancarrota y eso podrían cobrárselo en la ciudad más poblada del estado.
Sin los acontecimientos de Iguala, seguramente habrían postulado a Mario Moreno o a Manuel Añorve. Por eso podemos decir que ahora tenemos un candidato de las circunstancias. La situación que se vive en Guerrero influyó en la decisión de los electores del Centro.
Hay quienes dicen que lo que pasa en Guerrero es parte de una estrategia electoral. Que el PRI viene con todo y que después de 10 años quiere recuperar el gobierno. Aunque viendo el candidato pusieron, comienzo  a dudar que realmente haya una estrategia del Centro. Astudillo no es un candidato para ganar.
Aunque también pudieran favorecerlos las circunstancia. Porque en la izquierda las cosas se pintan complicadas. Ayer en el periódico El Universal se publicaron unas fotos de cuando José Luis Abarca y su esposa estuvieron en la fiesta de quince años de una hija de Sofío Ramírez quien había negado conocerlo. Muchos le estaban sumando sus canicas a Ramírez ante el punteó que tuvo Beatriz Mojica en las encuestas. Pero luego en la tarde por las redes sociales circularon unas fotos donde Beatriz Mojica está entregando apoyos en compañía de Abarca o sea que los golpes bajos están a la orden del día en el PRD. Pero también se manda un mensaje: en la izquierda nadie se salva del beso maldito de los Abarca. Hay quien dice que Iguala es la tumba de la izquierda, hay quienes hacen “changuitos” para que el PRD también quede enterrado en una narcofosa de Iguala y que nadie lo encuentre, pero después de ver el candidato del PRI creo que se van a quedar con las ganas.

Aunque Sofío Ramírez desde mi óptica es un candidato para perder con facilidad, Beatriz Mojica es una candidata para dar la pelea, más por ser mujer vendría a revivir el orgullo de género, porque ya es hora que a Guerrero lo gobierne una mujer. Hace unos días mil mujeres luchadoras y luchonas le manifestaron su apoyo. Entonces si la izquierda quiere gobernar Guerrero más valdría que Luis Walton le sumara sus canicas a Beatriz Mojica para que se una poderosa candidata ganadora. Eso parece remoto, así que ahora también Astudillo podría ser el gobernador de las circunstancias.

La súper colonia Centro


Víctor Cardona Galindo

El domingo 8 de febrero, por primera vez en la historia, se elegirá un Delegado en el centro de la ciudad de Atoyac. Será el poderoso Delegado de la colonia Centro, una súper colonia. El que salga electo representará mínimo 8 mil habitantes, de los más de 20 mil que tiene la cabecera municipal. Aun no se sabe cómo le harán para que participe tanta gente en esa elección.
La nueva colonia Centro va por el Sur desde la calle Francisco Javier Mina que limita la colonia Santa Dorotea y por en Norte  hasta la calle Florida que colinda con las colonias Juan Álvarez, Insurgente Morelos y Popular Florida. Por Este la colonia llegará hasta la calle 18 de marzo donde colindará con la colonia Villita y Manuel Téllez, para subir por Francisco I. Madero hasta la calle Hermenegildo Galeana donde colindará con la colonia Benito Juárez para bajar por Álvaro Obregón y seguir por Capíre donde la colindancia será con la Sonora y luego seguir por todo el arroyo Cohetero hasta topar otra vez con Galeana donde colindará con La Francisco Villa y El Parazal, para luego doblar por Florida. Por el Oeste el límite es el río Atoyac hasta llegar a la calle Álvaro Obregón y doblar por Juan Álvarez donde las colindancias son con las colonias Acapulquito y Silvestre Mariscal.
Muy grande sin duda. Los promotores de la colonia Centro, entre ellos Antonio Radilla Flores, han alegado falta de atención y falta de representatividad en la solución de sus necesidades y problemas comunes, como deficiencia en el alumbrado público y la inseguridad. Aunque a ojos vistos el Centro es el lugar mejor atendido de la ciudad, más urbanizado y más iluminado. Pero ellos han alegado que no hay quien les firme una constancia de pobreza. En fin, argumentos más argumentos menos, el hecho es que la próxima semana ya tendrán Delegado.
La creación de la colonia Centro habría sido una oportunidad para nuestras autoridades de revivir los viejos barrios que según la tradición oral, tenía la ciudad de Atoyac en el siglo antepasado,  que eran cuatro: Bajial Chico, Bajial Grande, Los Toros y La Tachuela.
Para que queden más claras las cosas es necesario enfatizar aquí que, según lo dicho por nuestros abuelos, cada uno de los cuatro barrios tenía su santo que veneraban en la Semana Santa.
De ahí que Eduardo Parra Castro, Don Yito haya escrito: “Todos se velaban en la Semana Mayor ya que con anticipación se hacía la rifa de los mayordomos, personas encargadas de velarlos en sus casas y correr con todos los gastos como se hace en la actualidad, siguiendo la costumbre de dar comida y el atole del Santo o sea atole de achiote, herencia que nos dejaron los cuitlatecos”.
Don Yito nos dijo que “Los Santos eran: el Cristo de la paloma por tener una con las alas extendidas en la cabeza; el de tres potencias que tenía tres resplandores, dos por cada lado y uno en medio de la cabeza, y el otro Santo permanecía en la Capilla del Cerrito que se encontraba al final de la calle del Bajial Grande; al último le llamaban Inocencia, que cuentan es el actual Santo Entierro que permanece en la iglesia y sacan a velar en Semana Santa. El Jueves Santo se recogían todos los santos, después de la misa de las 10 de la mañana salía la procesión de los Cristos que era muy esperada porque sacaban a todos los Cristos en hombros de los feligreses”.
De lo escrito por don Yito sobre la Semana Santa se desprende que la tradición de venerar estos cuatro santos se terminó en la primera década del siglo XX, durante la Revolución que todo cambió: “la federación del centro, combatiendo a los revolucionarios, tomó la plaza de Atoyac, la tropa cerró la iglesia y la usaban como caballeriza, el sacerdote encargado de la misma tuvo que repartir los Santos en casas particulares. En esas circunstancias el párroco tuvo que ausentarse del lugar, olvidándose por el momento de los cultos religiosos, hasta que mandaron nuevo párroco que vino a poner orden a la iglesia cambiando el sistema de las celebraciones de Semana Santa; ya no velaron los cuatro Santos, solo uno el que permanece en la iglesia y es el que velan hasta nuestros días, de los demás Santos no se sabe dónde quedaron”. Así como hay un solo Santo que se venera hasta nuestros días, ahora también hablá una sola colonia Centro.

Pues así como no se sabe dónde quedaron los Santos, tampoco se sabe porque desaparecieron los barrios. Habría sido bonito que por decreto del cabildo volvieran a existir. Por lo pronto considero que una de las tareas del nuevo delegado sería hacer un inventario de las casas construidas en el siglo XIX para que no sean derribadas en aras del supuesto progreso que le ha robado magia a nuestra cabecera municipal.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Atoyac mi matria: La muerte viaja sobre dos ruedas

Atoyac mi matria: La muerte viaja sobre dos ruedas: Víctor Cardona Galindo En Atoyac las motocicletas y motonetas se han convertido en un lastre; durante 2010, hace cuatro, años hubo 77...

La muerte viaja en dos ruedas


Víctor Cardona Galindo

En Atoyac las motocicletas y motonetas se han convertido en un lastre; durante 2010, hace cuatro, años hubo 77 accidentes en la calle Aquiles Serdán. Las motos rebasan por todos lados, los niños que  luego las conducen no saben las reglas de vialidad. Las autoridades han querido meter en cintura, a los motociclistas, pero no han podido, porque las protestas no se han hecho esperar igual que las mentadas de madre que recibe la policía vial de los padres. Hace poco por todas las esquinas salían corriendo motocicletas equipadas con una hielera atrás, eran vendedores de tortillas que andaban a la ganaditas. Incluso hubo enfrentamiento a puñetes entre ellos por los clientes. Pero al final los propietarios de las tortillerías se pusieron de acuerdo para acabar con este mercado tortillero sobre ruedas. Por eso la dirección de tránsito y la de reglamentos implementaron un operativo para parar las motos con hieleras.
Pero las motos particulares siguen sin haber control. No creo que hayan disminuido los accidentes, aunque el departamento de transito reporte menos de cinco del 2014 a la fecha. Cuando actualmente hay 962 licencias otorgadas a motociclistas, pero se cree que hay más de mil 500 motos circulando por la ciudad, o sea que más de un 30 por ciento circulan en la ilegalidad. Las motos se compran a crédito y para el común de los mortales es fácil conseguirlas, por eso podemos ver hasta de cuatro jovencitos montados en una sola moto.
El martes 3 de febrero de 2015, a las 10 de la mañana, hubo un  aparatoso accidente, donde Martha Hilda Hernández García de aproximadamente 25 años de edad murió, cuando en la calle Aquiles Serdán, a la altura de la Emiliano Zapata fue alcanzada por una combi de transporte público que le pegó en la parte trasera y la proyectó sobre las gradas de una clínica que se encuentra en ese lugar. El impacto en el cráneo le provocó la muerte. Comentan que falleció cuando era trasladada al puerto de Acapulco por estado complicado de su salud.
El chofer de la combi E21 de trasporte lo colectivo, Everardo Cruz Quesada de 60 años de edad, fue detenido, tendrá que pagar por este homicidio imprudencial. Dicen los expertos que el combiero tuvo la culpa al alcanzarla por detrás cuando ella circulaba a una velocidad moderada.
El aquí el asunto es que si este fallecimiento pudo haber evitar. La chica no traía casco y nadie se lo exigió, como nadie se los exige a todos los motociclistas que circulan por toda ciudad sin respetar el reglamento de tránsito.
La muerte de esta jovencita trajo a colación otra deficiencia que hay en la ciudad como escribió ayer Pablo Solís en el Facebook “Atoyac una población con más de 70 mil habitantes que no cuenta con una ambulancia, hoy desafortunadamente murió una joven estudiante quien no recibió ayuda de forma oportuna, por no existir una ambulancia y fue trasladada al hospital de Acapulco en un carro de una funeraria, hago un llamado al sector salud del Gobierno del Estado, de la Federación y del Municipio, para que atiendan tan grave problema”.
Imagínense una ciudad que no tiene ambulancias y una joven herida es trasladada en una carroza fúnebre, parece chusco ¿no? Pero eso es muy trágico que nuestros cuerpos de rescate no cuenten con los mínimos implementos para salvar una vida.
Por lo pronto Atoyac está de luto llorando a esta jovencita que vendía comida al interior del Ayuntamiento y que pasaba todos los días con su motocicleta por su niña al Jardín de Niños. Un accidente le robó la vida, una hermosa vida.
Oscar Galeana Laurel escribió en la redes sociales, “hoy nuestro deporte está de luto, en especial el femenil, se me informa que fallece una integrante del equipo potras, la jugadora Martha Hernández (rip) a la familia rogamos a dios porque de consuelo y resignación, a nuestras potras un abrazo fraterno a la distancia, roguemos por el eterno descanso de nuestra compañera, campos deportivos los koora, lamenta profundamente el deceso de una gran jugadora, y en su honor en las finales varonil y femenil guardaremos un minuto de silencio en su honor”. Era una gran jugadora de futbol, con domicilio en la colonia Mártires del 30 de diciembre.
Así, por todas las redes sociales circulan comentarios sobre su muerte. Pero aquí la pregunta debería ser: ¿Qué podemos hacer para que ya no sigan ocurriendo estas cosas? Hay que abrir un debate al respecto.
Tres jóvenes vidas se apagaron. Dos en accidente de carretera, Gabriel  Mesino Rosales y Edwin Javier  Hernández Hernández. A Edgar Ávila Fierro lo balearon la mañana del domingo 8 de febrero en el centro de Atoyac. Era Licenciado en Comunicación y tenía 23 años. Sobrino de mi amigo Chavita Ruíz. La muerte ronda a cada rato por mi ciudad y nadie hace nada. La muerte se mueve en dos ruedas, en cuatro o a pie pero llega presurosa y se va por donde vino. Al final nadie sabe y nadie vio nada. La funeraria Sarabia habilitada como Servicio Médico Forense es el centro del dolor.
El sábado 7 de febrero de 2015 a las once de la noche tres jóvenes que viajaban a bordo de una motocicleta en la carretera Acapulco-Zihuatanejo fueron atropellados, a la altura de la comunidad de Quinto Patio, por un tráiler que se dio a la fuga, dos murieron al instante, y el otro se debate entre la vida y la muerte en el hospital regional de Atoyac. 
Los que en vida respondieron a los nombres de Gabriel  Mesino Rosales de 28 y Edwin Javier  Hernández Hernández de 23, eran de la colonia 18 de mayo. Dicen los testigos que al arrollarlos el tráiler cayeron sobre la cinta asfáltica y una camioneta les pasó por encima, mientras Aldai Hernández Hernández de 21 años, que estaba grave, cayó fuera de la carretera. Siempre hay errores humanos, se dice que la motocicleta donde viajaban los tres jóvenes no llevaban la señales intermitentes y ellos no llevaban casco de protección, venían de Hacienda de Cabañas rumbo a la ciudad de Atoyac. Siempre la maldita improvisación “hay se va de todas maneras no pasa nada”.     

Otro hecho sangriento se registró alrededor de las once de la mañana de este domingo 8 de febrero, en la calle Emiliano Zapata de la colonia centro, un hombre que se movía en una motocicleta sacó de sus pertenencias una pistola calibre nueve milímetro y le disparó en repetida ocasiones a Edgar  Ávila Fierro de 23 años, quien recibió una decena de balas en diversas partes del cuerpo, para luego caer abatido en la banqueta. 

martes, 3 de febrero de 2015

Levantamientos recurrentes en la región de Atoyac (Octava parte)


Víctor Cardona Galindo

El 23 de septiembre de 1965, el Grupo Popular Guerrillero (GPG) comandando por Arturo Gámiz atacó el cuartel militar de Madera Chihuahua, en una acción que duró alrededor de tres horas, ocho guerrilleros y siete militares murieron.
El grupo del asalto estaba encabezado por el médico Pablo Gómez Ramírez y el profesor normalista Arturo Gámiz García, con ellos iban: Salomón Gaytán campesino; Rafael Martínez Valdivia,  profesor en Basúchil; Miguel Quiñónez Pedroza, maestro normalista rural, egresado de Salaices y director de la Escuela Rural Federal en Ariseáchic; Oscar Sandoval estudiante, alumno de la Escuela Normal del Estado en Chihuahua, hasta noviembre de 1964; Emilio Gámiz García, estudiante y hermano de Arturo; y Antonio Scobell Gaytán. Los ocho mencionados murieron durante el enfrentamiento, el resto del grupo, cuatro o seis, logró escapar, dos iban heridos.
El profesor Arturo Gámiz García fundó en Chihuahua de
 la primera guerrilla socialista de México cuyos militantes
 llegaron hasta la sierra de Atoyac. Foto tomada del libro 
México Armado de Laura Castellanos.

La madrugada de ese 23 de septiembre, los integrantes del comando tomaron sus posiciones y rodearon por diversos flancos el cuartel. Al grito de “¡Ríndanse, están rodeados!”, abrieron fuego. El efecto del ataque sorpresivo inclinó la balanza a favor de los guerrilleros. Los soldados que sumaban 125, se vieron copados por el fuego cruzado, en el momento, que desarmados, se preparaban a tomar sus alimentos. De inmediato cayeron cinco soldados muertos y 11 quedaron heridos. La tropa reaccionó y en la contraofensiva cayeron los jefes de la primera guerrilla socialista del país, Arturo Gámiz, Pablo Gómez y Salomón Gaytán.
Los líderes murieron al momento que la luz de una locomotora del ferrocarril delató su posición y fueron atacados desde la retaguardia por una patrulla militar que se encon­traba afuera del cuartel. El campo raso que tenían a sus espaldas les hizo difícil la retirada hacia la montaña.
El asalto comenzó entre las cinco y las seis de la mañana del 23 de septiembre de 1965, y duro alrededor de tres horas. Tres civiles que no pertenecían a los atacantes resultaron heridos, fueron alcanzados accidentalmente por las balas pues se encontraban cerca del lugar donde se desarrollaba el tiroteo. Dos días después del asalto fallecieron un militar y el civil Armando Aguilar cuando eran atendidos en el hospital.
El saldo del enfrentamiento fue de ocho guerrilleros muertos y de los que se sabe cuatro lograron evadir el cerco y se refugiaron en la sierra, dos de los cuales iban heridos. Se reconocieron los cuerpos de: Arturo Gámiz, Pablo Gómez, Salomón Gaytán, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñonez, Emilio Gámiz y Antonio Scobell Gaytán. Un cadáver de los atacantes no había identi­ficado después se supo que era Oscar Sandoval.
Las bajas del Ejército, en el lugar de los hechos, fueron la de los soldados: Felipe Reyna López, Jorge Velásquez y Virginio Yáñez Gómez; sargentos: Nicolás Estrada Gómez y Moisés Bustillo Orozco y teniente Marcelino Rigoberto Aguilar.
“Los cinco de militares caídos en la acción de Madera fueron sepultados con honores y con la bendición del cura local, José Rodríguez Piña, que en cambio se negó a hacer lo mismo con los cadáveres de los guerrilleros”, publicó Francisco Ortiz Pinchetti en el reportaje: “El asalto al cuartel de Madera, el 23 de septiembre de 1965”, revista Proceso el 25 de septiembre de 1978.
“Vecinos y algunos familiares presentes, conmovidos por la tragedia de los ocho muertos en el asalto al cuartel, le pidieron lo mismo: que oficiara, que bendijera a Gámiz, a Gómez Ramírez y a sus seis compañeros. Y el sacerdote José Rodríguez Piña, se negó a hacerlo. Los ocho hombres fueron arrojados como animales atacados de aftosa o cualquiera otra enfermedad de contagiosidad peligrosa, en una fosa común. Llenos de tierra y pólvora, sangrantes: después de haber sido paseados sobre la plataforma de un camión maderero, los dejaron caer en una gran zanja”, recogió José Santos Valdez en su libro Madera.
Siete guerrilleros fueron sepultados juntos en una fosa común. Los restos del octavo guerrillero, Salomón Gaytán, se encuentra en otra tumba distante unos cuatro metros de sus compañeros. Fue el gobernador Práxedis Giner Durán quien dio instrucciones para que los cuerpos se enterraran sin ataúd. “Puesto que era tierra lo que peleaban, denles tierra hasta que se harten”, fueron sus palabras.
Arturo Gámiz organizó la primera guerrilla socialista de México a finales de 1963, después de muchos intentos fallidos de lograr justicia en el estado de Chihuahua, dominado por grandes latifundios y el cacicazgo de la familia Ibarra. Por eso su primera acción, el 29 febrero de 1964, consistió en volar con dinamita un puente en una propiedad de la familia Ibarra. Luego el 5 de marzo del mismo año ajusticiaron a Florentino Ibarra, el 12 de abril siguiente incendiaron una casa y la estación de radio al servicio de la misma.
El primer enfrentamiento entre el grupo guerrillero y la policía judicial se dio el 15 de julio de 1964; cinco agentes de la policía judicial estatal fueron emboscados por el grupo de Gámiz y después de un tiroteo de dos horas los policías se rindieron y entregaron las armas. El 23 de mayo de 1965 el grupo atacó un pelotón de soldados del 52 Batallón de Infantería y a varios policías que los buscaban. Los hicieron huir se apoderaron de una estación radio transmisora y 250 cartuchos.
Con el tiempo se supo que el grupo guerrillero fue traicionado por el capitán Lorenzo Cárdenas Barajas quien los entrenó en la ciudad de México. Porque la guarnición habitual de Madera era de 22 soldados y ese día había 125, además que una patrulla militar se encontraba haciendo guardia fuera del cuartel, como que ya esperaban el ataque de este pequeño grupo mal armado. Los que atacarían el cuartel serían más de 30 guerrilleros, la mayoría, por diversos motivos no arribaron a la cita. Únicamente el comando de Arturo Gámiz y Pablo Gómez llegó, quienes confiados en el factor sorpresa y en el pequeño número de militares decidieron atacar.
Después de terminado el tiroteo, grupos de soldados, salieron a perseguir a los fugitivos. Durante todo el 23  y el siguiente día 24 estuvieron llegando a la ciudad Madera aviones con soldados paracaidistas y aeronaves de propulsión a chorro, dotados con cohetes. La persecución de los guerrilleros fue vana. El pueblo campesino los absorbió, a pesar de que muchos no estaban a favor de la violencia revolucionaria no les negaron en auxilio. Los guiaron por la sierra, los curaron y les consiguieron donde dormir mientras se recuperaban de las heridas.
Aun en una zona donde los guerrilleros no habían realizado propaganda armada, encontraron el cobijo del pueblo que ya estaba cansado de tanta marginación y abandono. Los sobrevivientes después de salir de la sierra se trasladaron a la ciudad de México donde comenzaron una etapa de reorganización.
Después de eso los herederos de Arturo Gámiz se dividieron en dos grupos. Uno de ellos en la búsqueda de contactos a nivel nacional buscó implementar focos insurreccionales en diversas regiones del país. Sin poder lograr ningún objetivo de importancia, el 28 de septiembre de 1967 fueron detenidos casi todos los miembros del grupo y encar­celados por varios años.
El otro grupo donde estaban sobrevivientes de la familia de Gaytán, forzó  un pronto regreso a la sierra y se fundó Grupo Guerrillero Arturo Gámiz. Que realizó, sin contratiempos el 2 de agosto de 1968, el asalto y la destrucción de un aserradero de la compañía Bosques de Chihuahua ubicado en Omochic.
El 11 de agosto, un helicóptero militar de reconocimiento aterrizó cerca del campamento guerrillero. En tierra el aparato fue destruido a balazos, el piloto resultó muerto en la acción y un militar capturado e interrogado, él les informó cuantas unidades militares andaban tras ellos, a los pocos días el 23 de agosto el grupo cayó en una emboscada. En el combate, que inmediatamente se trabó entre el núcleo guerrillero y 125 hombres de tropa, fue herido Carlos Armendáriz, quien murió pelando cubriendo la retirada de sus compañeros. Oscar González fue herido en una pierna, eso retrasó notablemente la retirada.
Así empezó una trágica peregrinación a través de la sierra hasta el estado de Sonora, donde el grupo fue interceptado por una camioneta de militares. Se trabó otro enfrentamiento en el que murió José Luis Guzmán Villa. Después del combate, y ya sin parque, los sobrevivientes deciden dividirse y fugarse de la zona prácticamente cercada, Oscar González y Arturo Balboa cayeron presos inmediatamente. José Antonio Gaytán y Guadalupe Scobell fueron capturados hasta el 11 de septiembre de 1968 cuando intenta­ban abordar un camión hacia la ciudad de México. A todos se les traslado al pueblo de Tesopaco Sonora, donde se reunieron por última vez. A las 6 de la tarde del mismo día todos fueron fusilados.
Uno de los frentes del Movimiento 23 de Septiembre operó en el municipio de Tecpan. Se tiene información que fueron comisionados para formar y fortalecer este frente los miembros del Estado Mayor Saúl Ornelas Gómez y Juan Fernández Carrejo. También uno de los sobreviviente de Madera se incorporó con los Cívicos de Guerrero, se hacía llamar Raúl Hernández quien cayó detenido el 27 de junio de 1966 cuando fue atacada por la policía judicial la casa de Elpidio Ocampo Mancilla en Iguala, como no se le encontraron antecedentes fue liberado.
Conforme a las investigaciones de Alberto López Limón, “desde 1966 las dos vertientes del Movimiento 23 de Septiembre, tanto la del Grupo Popular Guerrillero ‘Arturo Gámiz’ (GPG-AR) de Pedro Uranga, como la encabezada por Oscar González, le propusieron a Lucio Cabañas que se incorporara a ellos. Él les ofreció apoyo pero no aceptó la propuesta, ya que no había optado aún por la vía armada. En 1967 las dos corrientes del Movimiento 23 de Septiembre (M23S) –lideradas por Pedro Uranga y Oscar González- intentaron implantar la guerrilla en el estado de Guerrero y fracasaron debido –entre otros motivos- a que fueron infiltradas por la Sección Segunda del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa (S2ª EM-SEDENA) a través del militar Lorenzo Cárdenas Barajas”.
Una de las reuniones que se realizaron en Atoyac con gente que vino de Madera Chihuahua fue en la casa donde Lucio vivía con Serafín Núñez Ramos, en la calle Álvaro Obregón propiedad de doña Nicolasa Cabañas. Ahora dicho domicilio se encuentra entre Montepío y la casa de Ladislao Sotelo Bello.
Respecto a estos encuentros de la guerrilla de Madera con Lucio Cabañas, el libro México Armado dice que en 1966 algunos sucesores de la guerrilla chihuahuense de Arturo Gámiz lo buscaron. Bajo el nombre de movimiento 23 de septiembre pretendían establecer una zona de operaciones en Atoyac. “Él se negó a involucrarse”, recuerda un integrante de la entonces incipiente organización: “Parecía una gente lúcida, conocedora de la política nacional, de la lucha de los campesinos, de los maestros, de los estudiantes; mesurado prudente, buscando resolver los problemas y no belicoso, no buscaba la confrontación. Prueba de ello que cuando nosotros hablamos con él en varias ocasiones en la ciudad de México, él no caía en nuestra propuesta, nos decía ‘no pues no estoy convencido, no estoy seguro, mi partido no opina así’”, dijo un entrevistado a la autora Laura Castellanos.
Luego a principios de 1973 cuando estaba en su apogeo la guerrilla del Partido de los Pobres estuvo en la sierra platicando con Lucio Cabañas, Manuel Gámiz García e Ignacio Salas Obregón, quienes hacían esfuerzos por unificar los diversos frentes guerrilleros en el país.

El joven Jacobo Gámiz García se incorporó al Partido de los Pobres, participó en el secuestro de Jaime Farill Novelo donde logró escapar a la detención. Luego acompañó en varias acciones de armas a Lucio Cabañas Barrientos y sus brigadistas, hasta que fue detenido y desaparecido el 13 de marzo de 1974 en Acapulco, por policías judiciales al mando del comandante Isidro Galeana quien lo entregó a los soldados herido de una pierna. Fue visto por última vez en el Campo Militar Número Uno.