viernes, 12 de enero de 2018

Paulillo Rauwolfia tetraphylla L. (Family: Apocynaceae)

Víctor Cardona Galindo

Auxiliar en la curación de las llagas, como remedio casero, se hierve la hoja y se revuelve con sebo y azufre, se hace una pomada y se aplica. Para las heridas infectadas, se lava con cocimiento de paulillo. Sirve también para los granos. La raíz del paulillo se hierve y se toma el té es un remedio para curar la diabetes. También para la tos pasmada es eficaz el té de hojas de esta planta. Para limpiar la matriz se cose en una olla de barro nueva (sin usar) una rama de paulillo, una rama de epazote, hojas de coral costillón, hojas de berenjenilla, ramas de golondrina y una planta que se conoce como sanalotodo, se le agrega una pastilla de alcanfor. Se lava con jabón Palmolive la parte afectada y con una jeringa grande se aplica tibia la infusión.
Fuentes: Grupo Convivencia Cultural, María Luisa Pérez y María del Refugio Galindo.  


Personajes de mi pueblo


Víctor Cardona Galindo

Guillermina Cabañas Alvarado. Nació el 12 de enero de 1949, fue de las mujeres que abrazaron la causa del Partido de los Pobres y se incorporaron a la guerrilla encabezada por Lucio Cabañas Barrientos. En la guerrilla comenzaron a vivir una nueva vida, pues ahí todos eran iguales y tanto hombres como mujeres tenían las mismas tareas, no había distinción de sexo. Guillermina Cabañas ha difundido en diversos foros la experiencia que vivió en la guerrilla. Ha sido testigo clave para reconstruir esa etapa histórica de nuestro municipio, por ello ha sido protagonista de diversos documentales y su testimonio ha sido publicado en diversos libros y revistas.
Guillermina Cabañas Alvarado 

12 de enero


Víctor Cardona Galindo
Los zapatistas-salgadistas estaban en la sierra y en una de las intrigas que se dieron entre bandos revolucionarios, Pablo Cabañas Macedo dio muerte, el 12 de enero de 1920, al mariscalista Arnulfo Radilla por el rumbo de Loma Larga muy cerca de río Santiago. Ese mismo año Pablo Cabañas se amnistió y se sumó a la gente de Álvaro Obregón.
Flores que nosotros conocemos como mardonias. Se usan en los altares
del Día de Muertos.

El 12 de enero de 1924, las fuerzas agrarista comandadas por Alberto Téllez, y sitiaron la ciudad de Atoyac y a las 7 de la mañana se inició el combate, a los primeros disparos murió el soldado delahuertista Julián Vega, al ser desalojada la primera avanzada que estaba en la casa de Román Reyes. Dice Wilfrido Fierro: “A medida que pasaban las horas, el combate tomaba proporciones mayores, pues la mayor parte de las avanzadas fueron desalojadas y reducida esa gente al palacio municipal”.

jueves, 11 de enero de 2018

11 de enero


Víctor Cardona Galindo
El 11 de enero de 1912 se libró durante todo el día una sangrienta lucha en la plaza principal de Atoyac, entre fuerzas de Mariscal y los sombrerudos encabezados por el mayor Perfecto Juárez y Reyes, quien seguía herido. En este enfrentamiento murió el capitán Florentino López, El Barbón, hecho que provocó el odio hacia Mariscal de Héctor F. López hermano del fallecido quien con el tiempo llegaría a ser gobernador del estado.
Una calabaza colgante.

miércoles, 10 de enero de 2018

Entre periodistas te veas… Juan Damián Cabrera


Víctor Cardona Galindo
-Hijo de perra, hasta aquí llegaste- le dijo el coronel Alfredo Cassani Mariña a Juan Damián Cabrera mientras le ponía su pistola de cargo en la cabeza, una 45 y un pelotón de soldados cortaba cartucho y le apuntaban con la intención de aniquilarlo. Haciendo uso de su valor al instante el médico Silvestre Hernández Fierro, El doctor Chico, se interpuso entre las armas y Juan Damián diciendo –“No haga eso mi coronel”. También intervino el director de la Escuela Secundaria Federal número 14, Rosendo Francisco Sid, calmando a los militares.
Juan Damián Cabrera. Foto: Víctor Cardona

Era la mañana del 13 de septiembre de 1973. Los militares habían asistido al zócalo al homenaje que el Ayuntamiento organizaba a los niños héroes. Juan Damián Cabrera era corresponsal del periódico Revolución y estaba ahí para cubrir el evento. Unos días antes había denunciado el tráfico de madera que hacía el ejército en los ejidos de la sierra. Ya los soldados lo habían ido a buscar a su casa. Unos días después un capitán de apellido Palmerín lo quiso asesinar en la calle Juan Álvarez frente al Banco del Sur. “Volví a nacer tres veces en esos días” dice Juan Damián.
En los años siguientes, ya para terminar ese periodo negro en que se vivió la llamada “Guerra Sucia”, se fundó el periódico Tribuna de Atoyac, el director era José Asención Damián Cabrera, Ángel Navarrete Reséndiz era el subdirector y Juan Damián el gerente, era un periódico de combate donde se denunciaba sin empacho las corrupciones de los funcionarios públicos. Como ahora, siempre se ha necesitado algo de valor para ser periodista. –“Hay que tener mucho producto de gallina, pues”, asegura Juan Damián recordando aquellos tiempos.
Por los señalamientos directos de corrupción que hacían, al Presidente Municipal Alfonso Vázquez Rojas, los metió varias veces a la cárcel, mandaba a la policía preventiva por ellos y los metían en barandillas, alegando supuestas “faltas a la autoridad”. Una vez fue porque un caricaturista de nombre Domingo había publicado un dibujo en el que se veía al alcalde llevándose todo el dinero de las arcas.
Otra ocasión mientras José Asención trabajaba en la delegación de tránsito, un amigo le  avisó que el coronel Mario Arturo Acosta Chaparro, con Los Tarines, iban para Atoyac buscándolo. Pudo haber sido una guaca de los que no querían a los periodistas, pero previniendo una cosa mayor José Asención Damián abandonó su trabajo y la ciudad, para ponerse a salvo de los policías matones al servicio de Rubén Figueroa Figueroa y sus secuaces.
Ángel Navarrete Reséndiz, ya fallecido, jugó un papel importante como comunicador y como contrapeso para aquellos gobernantes arbitrarios, totalitarios y despóticos, a don Ángel cuando le preguntaban ¿Es usted periodista? él contestaba –“Yo soy periodisto, periodistas las mujeres”.
De don Ángel aprendieron los Rea, eso de ser periodista, fundador de colonias y político al mismo tiempo. Don Ángel Navarrete fue fundador de PST, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y al final de su vida lo cobijó el PRI, pero en su juventud fue un periodista combativo y fundó la colonia Insurgente Morelos.
Juan Damián Cabrera siguió en otras aventuras, como corresponsal de El Observador, sus columnas son importantes para reconstruir la historia de la fundación de la colonia 18 de Mayo. Cuando inició ese movimiento en 1989 encabezado por Pedro Rebolledo Málaga y Rommel Jaimes Chávez, Damián Cabrera era el único, quizá, de los corresponsales que escribía con cierta independencia e imparcialidad del asunto.
Ahora con el recuerdo de aquellos periodistas locales que no le tenían miedo al gobierno, recorre las calles vendiendo billetes de lotería, lleva 40 años haciéndolo. Varias personas se la han sacado “aunque sea pa’ miar” pero se la han sacado. “Ya fuera de guaca”, algunos se han sacado hasta 50 millones de pesos en la lotería pero Juan Damián guarda el secreto.
El otro de los pioneros del periodismo en Atoyac José Asención Damián Cabrera, también vendía billetes de lotería en San Jerónimo de Juárez, murió el 8 de febrero del 2012.

Y recordando al coronel Alfredo Cassani Mariña comandante de 27 Batallón de Infantería en aquellos tiempos de la “Guerra Sucia”, en los tiempos del “terrorismo de estado”, dicen otros. El aludido oficial amparado en la impunidad con la que se conducía el Ejército en esa época, en un asalto sorpresivo al Ayuntamiento, el 30 de septiembre de 1973, se llevó todo el banco de armas destinado a la seguridad pública. Eran las siete de la tarde cuando los militares rodearon el palacio municipal, con el pretexto de que los policías preventivos habían detenido a un soldado borracho. Cassani localizó al soldado y lo sacó de barandillas para llevárselo a rastras. Mandó traer con patrullas militares a los policías que estaban de descanso y los reunió fuera de la comandancia, después de desarmarlos les mentó la madre diciéndoles que no tenían derecho a detener ningún soldado aunque anduviera borracho, porque cualquier militar hasta el más pendejo de su batallón era padre de todos.

10 de enero


Víctor Cardona Galindo
En Atoyac, el 10 de enero de 1961se reestructuró el comité directivo de la ACG y quedó integrado –según Román Román- de la siguiente forma: presidente, Genaro Vázquez Rojas; vicepresidente, Antonio Sotelo Pérez; secretario general, Rosendo Vega Arcos; tesorero, Laureano Salgado; secretario de organización, Luis Cabañas Ocampo; secretario de Acción Agraria, Lucio Cabañas; dirección juvenil, Rogelio Juárez; Comisión de Prensa, Blas Vergara Aguilar; presidente de la Comisión de Honor y Justicia, Pedro Tlatempa Dircio. Como se ve en esta nueva dirección estatal estaban tres atoyaquenses.
Geranio de jungla amarillo.

9 de enero


Víctor Cardona Galindo           
La ciudad de Atoyac estaba resguardada por 30 soldados, que fueron atacados la noche del 9 de enero de 1913 la gente de Julián Radilla y al día siguiente los pocos soldados del gobierno se rindieron, porque ya sólo eran 27 defensores de la plaza y se les había agotado el parque. Fueron hechos prisioneros, pero luego puestos en libertad, y al llegar al puerto de Acapulco con sus comentarios magnificaron la fuerza de Radilla.
Geranio de jungla rosa.

El 9 de enero de 1961 los Cívicos encabezados por Antonio López Cabañas se posesionaron de la oficina de la Agencia Auxiliar del Ministerio Publico echaron por medio de la fuerza al agente titular Olaguer Gómez y al Juez del registro civil Rubén Barrera Serna que despachaba en las mismas instalaciones. Este acto de justicia popular fue a la una de la tarde, se hizo ante la rechifla y burla de las fonderas del mercado Perseverancia. Se trataba de expulsar del municipio a todas las autoridades caballeristas y su camarilla. No era para menos después de tantos crímenes cometidos por la policía estatal.
9 de enero del 2003, fue asesinado al llegar a las instalaciones del CBTA de Cacalutla el profesor Salvador Pino Morales, quien además de ser presidente del PRI municipal fungía como coordinador del Consejo Municipal de Seguridad Pública.

lunes, 8 de enero de 2018

8 de enero


Víctor Cardona Galindo
Siendo las 6:20 horas del día 8 de enero de 1974, mataron al señor Rosendo Serna Ramírez, con una pistola calibre 38 super. “dos sujetos desconocidos se presentaron en su domicilio del editor sito en la calle Agustín Ramírez [Hoy Arturo Flores Quintana] número 7 de Atoyac de Álvarez… estos sacaron de sus ropas sendas pistolas con las que abrieron fuego y acribillaron a mansalva a quien en vida fue la expresión de Atoyac de Álvarez”, informaba El Trópico. Rosendo tenía 60 años.
Maracuya
A raíz del levantamiento de Chiapas, en enero de 1994 comenzaron los sobrevuelos de helicópteros y aviones en la sierra de Atoyac y el sábado 8 de enero estalló una granada en la Palacio Federal de Acapulco, acción que reivindicó el Procup-Pdlp. La detonación causó daños leves en la parte de atrás del inmueble donde estaban las oficinas del Banjercito. La sospecha de que la guerrilla se estaba formando creció, pero como siempre los órganos de inteligencia del Estado dieron palos de ciego.

domingo, 7 de enero de 2018

7 de enero


Víctor Cardona Galindo
Una acción que destacan los biógrafos del general Silvestre Castro es que se apoderó del caballo “El bandido” propiedad del general carrancista Julián Blanco, que entregó a Mariscal como trofeo. Fue el 7 de enero de 1914 en Tierra Colorada, de acuerdo con López Victoria “Silvestre Castro en persona avanzó al revolucionario Blanco su caballo “El bandido”, que entregó a Mariscal como si se tratara de codiciado trofeo”. 
Una hermosa garra de león.

A las 9 de la noche del 7 de enero de 1972 secuestraron a Jaime Farrill Novelo director de la preparatoria número 2. La acción la hicieron los llamados Comandos Armados de Guerrero, una de las peticiones era 3 millones de pesos por su rescate. La dirección de la Brigada Campesina de Ajusticiamiento se enteró ese mismo día del plagio, por medio de la radio, cuando la mayoría del grupo de guerrillero acampaba cerca de La Remonta en el municipio de Atoyac.
Por este secuestro fueron detenidos: Guillermo Bello López “José”, Francisco Fiero Loza “Abel Rodríguez”, Octaviano Santiago Dionicio “Abrahan Molina”, José Albarran Pérez “Calvino” y Rubén Ramírez Lozano “La Chiquitilla”.
Comenzaba el año  2014, el 7 enero, sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, a la altura del municipio de Atoyac, cuando pedían cooperación a los automovilistas que transitaban por esa vía, murieron atropellados los estudiantes de Ayotzinapa: Freddy Fernando Vázquez Crispín de 23 años originario de Tixtla y Eugenio Alberto Tamarit Huerta de 20 años de Tenamazapa municipio de Tlacoapa y resultaron heridos Eder Pérez Serafín, José Bartolo Leyva y Luis Enrique Jiménez Tirador.
Los hechos ocurrieron a las 2:40 de la tarde, de ese martes 7 de enero, cuando 90 normalistas boteaban en la carretera federal, cerca de la colonia Buenos Aires. Los alumnos de la Normal rural fueron atropellados por un tráiler que transportaba maquinaria pesada y tenía exceso de volumen en los laterales. Cinco alumnos fueron envestidos por el vehículo, que siguió su marcha rumbo al puerto de Acapulco sin socorrer a los atropellados.

sábado, 6 de enero de 2018

Historia del Ayuntamiento XVII


Víctor Cardona Galindo
Nos dice Florencio Encarnación Urzúa en su libro Las luchas de los copreros guerrerenses que: “Cuando los primeros palmares de la costa comenzaron a fructificar cubriéndose de racimos de coco, se inició la ambiciosa y truculenta comercialización de copra y con ello se despertó mayor ambición por extender más y más ese cultivo que avizoraba ser pródigo en los beneficios”.
Máquina rudimentaria para despulpar café en 
San Vicente de Benítez. Este artefacto era construido
 por los propios campesinos con materiales de la región. 
Foto: Archivo General Agrario, cortesía de Francisco
 Ávila Coronel.

Los copreros estaban descapitalizados para cosechar. “No te preocupes compadre –les decían- nosotros te prestaremos los centavos que tú necesites y cuando levantes tus cosechas no tendrás que molestarte en andar buscando quien te la compre ni de ir hasta la ciudad a hacer gastos, pues nosotros aquí mismo recibimos copra, maíz, ajonjolí o los que tengas, ¡para acabar pronto!”
Importantes fortunas se amasaron apresuradamente con el habilidoso sistema de prestar dinero con un interés de un dos y hasta un cinco por ciento mensual, a la vez que hacían descuentos de diez centavos por kilogramo de copra comprometida y con los romanazos que hacían aparecer hasta 10 kilos menos en cada saco pesado por la romana.
La Segunda Guerra mundial afectó con mayor crudeza las islas Filipinas, donde se produce gran cantidad de copra y destruyó millones de palmeras, eso provocó un alza en los precios de la copra que benefició a Guerrero. “El alza de precios fuer vertiginosa precisamente cuando en Guerrero ya había más de cinco millones de palmeras sembradas y cuando una gran cantidad de ellas estaban en producción. Los habilitadores comenzaron a soltar mucho dinero para comprometer a futuro hasta por seis, ocho y hasta quince años. Pero simultáneamente organizaban bailes públicos con cualquier pretexto donde había derroche de cerveza y vino”, dice Urzúa. Pero además muchos fueron despojados de sus parcelas por otros métodos truculentos.
El periodo de posguerra fue de prosperidad para la Costa Grande. Dice Ramiro Duarte Muñoz en su libro: Copra. Una visión social del cultivo coprero en la Costa Grande a mediados del siglo XX “esta fue una época dichosa para todos los campesinos que poseían palmares, como bendición del cielo se encontraba en pleno apogeo de fructividad; los hogares no estaban sobrecargados de familia y el vicio acentuó el gasto del dinero llegando hasta el despilfarro, grandes jugadas de gallos brotaron en el más insignificante poblado, los tapetes verdes fueron una plaga, las mujeres vestían las más preciadas prendas adornadas con desproporcionados collares y aretes; en las fiestas o ferias que se hacían por cualquier excusa, cualquier motivo o pretexto o dizque para mejoras de la escuela… Así se habló de personas que ganaban o perdían cantidades fabulosas en los dados. Todo era fiesta. Se trata de casamiento, lo mismo de bautizo”, todo era dicha y fiesta.
Pero pronto vinieron los altibajos el preció comenzó a caer y vinieron los impuestos, por eso al comenzar el primer lustro de la década de los cincuentas, estaba prendido el movimiento coprero en el que participaban los nueve ejidos copreros de Atoyac. La llegada el primero de abril de 1951 a la gubernatura de Alejandro Gómez Maganda alteró las cosas. Sin tomar opinión al pueblo y sin decir agua va, Alejito –como le decían en su pueblo- se sacó de la manga el decreto 24 “que grababa en forma desproporcional desde la palmilla, la palmera en producción y la copra. Los cococultores de la región de Petatlán, donde hay una sola persona poseedora de varios miles de palmeras, dieron el grito en el cielo”, comenta Ramiro Duarte Muñoz.
Los copreros se citaron para protestar, el 16 de agosto de 1961, en Acapulco, pero como el gobernador Maganda tenía decretada también una ley orgánica de la Policía Estatal, donde entre otras facultades le otorgaba la autoridad de impedir manifestaciones o reuniones públicas que no estuvieran autorizadas, al reunirse los copreros desde temprana hora, en la Posada de San Ignacio en el centro de Acapulco, inmediatamente se presentó un pelotón de policías del estado y desbarataron la reunión, por eso los campesinos trasladaron la asamblea a la comisaría ejidal de La Sabana y ahí fue donde nació la Unión Regional de Productores de Copra del Estado de Guerrero. En el comité directivo quedó el atoyaquense Jesús Galeana Solís como secretario de correspondencia y archivo. En esa asamblea se acordó exigir la derogación inmediata del decreto número 24.
Luego primer congreso coprero se realizaría en 1, 2 y 3 de diciembre en Tecpan de Galeana, donde fue notoria la presencia de importantes cuadros del Partido Comunista como Hipólito Cárdenas Deloya, Miguel Arroche Parra y el mismo Florencio Encarnación Urzúa, pero también de importantes acaparadores de copra como Roberto Nogueda y Candelario Ríos. Ahí participaron muchos copreros atoyaquenses, destacaron por su activismo Sixto Barrientos de El Humo y Jesús Galeana Solís de Atoyac.
Pronto los copreros pasaron de las reuniones a la acción. Para protestar por la entrada al país de grasas de origen animal que sustituían a los derivados de la copra, organizaron una huelga, para impedir que saliera la copra del estado hasta lograr resultados. “Eran las cinco de la mañana en punto del día 24 de abril de 1952, cuando desde Acapulco hasta Zihuatanejo por la Costa Grande y hasta San Marcos por la Costa Chica, la carretera fue seriamente bloqueada por numerosas cuadrillas de guardias y por la comisiones de copreros desesperados y dispuestos a todo. A las 9 de la mañana de ese día, ambas carreteras estaban profusamente sembradas con banderas rojas que flameaban al vaivén de la brisa. En cada crucero de caminos, en cada paraje, frente a cada poblado o ranchería, lucía gallardo un lienzo carmín”, dice Florencio Encarnación.
En este movimiento las mujeres fueron las más valientes animando a los hombres, pero pronto encontró opositores como el presidente municipal de Coyuca, Rosendo Ríos Rodríguez y los pistoleros encabezados por Nicolás Torreblanca de San Jerónimo de Juárez, quienes apoyados por el Ejército al mando del general Álvaro García Taboada, comandante de la 27 zona militar, rompieron la huelga y apoyaron para que la copra pudiera salir. La huelga terminó con pequeños logros, el gobierno accedido a cerrar la frontera a los sebos.   
En 1952 proliferaban los tugurios en el centro de la ciudad de Atoyac. María Huerta tenía un congal disfrazado villar en el callejón Cuauhtémoc, muy cerquita del río. El cabaret María Luisa estaba en la calle de Reforma, era muy popular, llegaban mujeres muy hermosas que hacían perder la compostura a cualquiera. En ese cabaret quedaron las fortunas de muchos cafetaleros y copreros. Doña Consuelo Olivares instaló otro tugurio en la calle Nicolás Bravo, las meretrices se conocían por sus apodos, una era La Turista, a otra La Húngara y La Tilicha que arrasó con todos los hombres del pueblo.
Tenía poco de abierto el primer Jardín de Niños entre Aldama y Emilio Carranza (hoy Juan Álvarez). A esa institución asistían los hijos de los riquillos, pero también Honoria la pequeña hija de una meretriz que apodaban Carmela La Panzona, ella trabajaba en El María Luisa. Como las madres aconsejaban a las niñas que no jugaran con la hija de la güinsa, la pequeña Honoria se quejó con la maestra Romanita Reyes diciéndole, “Maestra éstas pinches putas no quieren jugar conmigo”, al conocerse la expresión fue causa de risa en algunos hogares, pero en otros se sonrojaban y hasta llegaron a pedir que no se aceptara éste tipo de niños en tan noble institución. Honoria creció y con los  años tuvo una vida honorable en Atoyac.
Ya para entonces estaba quedando atrás la etapa de los viejos compradores de café, la de los árabes de apellido Sahar y del chino Lorenzo Lugo a quien Concepción Eugenio recuerda porque no podía hablar muy bien el español. En lugar de pronunciar Alcholoa le decía a su chofer, “pasa a cagá a Chiloa”. Y porque comentaba, “Mexicano tonto, porque mexicano gana peso y gasta peso, y chino gana peso y gasta tostón”.
Una legión de voraces y deshonestos compradores nativos se posesionaban del mercado. Alteraban la balanza romana para ganar en cada pesada, además de comprar al tiempo y los préstamos con altos intereses que hacían a los campesinos, con ese método muy pronto se amasaron grandes fortunas.
Corría el primer lustro de la década de los cincuenta cuando se comenzó a jubilar, de manera masiva, al viejo pilón como morteadora casera de café y las viejas despulpadoras rudimentarias, como el molino de palo. Isaías Gómez Mesino recuerda que despulpaban el café dentro de un árbol hueco. Cuando su familia comenzó a cosechar café, ellos mismos lo pilaban y lo traían a vender a la cabecera municipal donde Gabriel Zahar y Lorenzo Lugo. En ese tiempo se pilaba el café a puro pilón. Lo despulpaban manualmente, a un tronco le hacían un hoyo en medio y le metían un palo con canales y le daba vuelta. Así despulpaban el café.
Dice Andrea Radilla Martínez que “el morteado también tiene su historia y va aparejada a los cambios tecnológicos y a la manera y nivel de inserción de la cafeticultura en ellos. El uso del pilón, un tronco grueso de árbol, al que daban forma de un reloj de arena, con un hoyo en el centro de la parte superior, donde se colocaba el café capulín y era pilado (morteado) por uno, dos y hasta tres personas en un mismo pilón, con una mano –un trozo de madera como de 80 centímetros, con una horadación exactamente a la mitad del mismo, de donde se sujetaba con las dos manos-, estos utensilios eran hechos por los propios ejidatarios con machete y hacha”.
Esta técnica se usó de manera dominante hasta los años cincuenta, combinando con el uso del molino de madera y en muy pocos casos molino manual de acero. A excepción de la familia Pino González, que fueron los primeros del municipio de Atoyac, en pilar café en maquinarias, a partir de 1947, a ese proceso se sumaría más tarde José Navarrete y el doctor Juan José Becerra en 1953, Sotero Fierro y Miguel Ayerdi en 1955.
Concepción Eugenio, mejor conocido como Chon Nario, recuerda que uno de los primeros que comenzó a mortear café en Atoyac fue el libanés Wadi Guraieb quien tenía su morteadora en una barda grande de la calle Reforma, donde ahora están las instalaciones de Cable Costa. Una vez la máquina se desgobernó y comenzó a temblar la tierra, se escuchaba el estruendo muy feo. La gente salió de sus casas corriendo y en el centro se hizo mucho escándalo, nadie sabía qué hacer, esa maquinaria era desconocida por todos. El héroe fue Flores Zedeño, quien sin medir el peligro se metió y apagó la máquina mientras todo el mundo corría asustado. “Sustos que se llevaba la gente con esos aparatos del Diablo”, comentaría un azorado vecino.
El aumento de los impuestos y en la búsqueda de mejorar su situación los cafetaleros se organizaron y el 6 de mayo de 1952 se fundó la Asociación Agrícola Local de Caficultores de Atoyac de Álvarez Guerrero, la dirigencia quedó integrada de la manera siguiente: presidente, Juan Quinto López; secretario Raúl Galeana Núñez y tesorero Baldomero Téllez. Sus primeras oficinas se abrieron en la casa de Quinto López en la calle Allende Norte y después se trasladaron a Independencia número 13.
Por la inconformidad que había en contra del gobierno estatal algunos costeños abrazaron la causa del general Miguel Enríquez Guzmán, quien perdió las elecciones ante Adolfo Ruíz Cortines en julio de 1952.
Muchos ante la derrota electoral, optaron por mantener abierta la posibilidad  de una insurrección armada que llevara al poder a su candidato, el general Miguel Henríquez Guzmán, quien  prometía hacer efectivas las demandas de la revolución de 1910. Los campesinos henriquistas se integraron a la Unión de Federaciones Campesinas de México (UFCM), al darse una fuerte movilización de henriquistas, emergió la figura del general Raúl Caballero Aburto quien fue el principal ejecutor y responsable de la masacre de henriquistas, el 7 de julio de 1952, en la Alameda Central de la Ciudad de México, cuando ocupaba el puesto de comandante del Batallón mecanizado del Ejército.
Había cambios en el ambiente, la última reforma del artículo 34 de la Constitución fue en octubre de 1952, cuando el Congreso de la Unión otorgó el derecho al voto a la mujer, se publicó al siguiente año, por eso en 1955 tendríamos la primera regidora y le tocaría a maestra Genara Reséndiz de Serafín ese honroso cargo.

6 de enero


Víctor Cardona Galindo
El 6 de enero de 1913, los revolucionarios Julián Radilla y Juan Salgado atacaron la ciudad Tecpan de Galeana. La plaza estaba ocupada por fuerzas del 30 Batallón comandadas por el capitán Manuel Solís. Los radillistas habilitaron un cañón que había quedado ahí desde la intervención francesa, después de lavarlo en el río, lo usaron para hostilizar la plaza. Destacó aquí la participación del capitán Silvestre Castro, un valiente jovencito al que le apodaban El Cirgüelo.
Cempasúchilt

Después de 3 días de asedio se rindió la plaza, el capitán Manuel Solís quedó prisionero y la tropa fue dejada en libertad. Cuando ya los radillistas habían tomado la plaza, acudieron de Atoyac, sesenta cinco soldados al mando del mayor Vicente González, quienes fueron rechazados y obligados a salir hacia Papanoa, porque Radilla les cortó la retirada hacia Atoyac. Estos soldados escaparon en lancha hacia Acapulco.
Durante las hostilidades del siguiente año el general Silvestre Mariscal enfocó sus baterías hacia el Centro del estado por lo que el 5 y 6 de enero de 1914, se dio la famosa batalla de El Pajarito donde Mariscal derrotó las tropas del general Julián Blanco, quien al día siguiente lo contraatacó en Tierra Colorada.
El 6 de enero de 1961, los locatarios del mercado Perseverancia y Morelos, a través de su dirigente Félix Roque Solís propusieron una planilla para integrar un consejo municipal y sustituir al Ayuntamiento caballerista. También al saberse la desaparición de poderes, ese mismo día 6, fueron suspendidos los trabajos en la construcción de la escuela primaria general Juan Álvarez y al día siguiente 7 de enero, a las 11 horas, todos los integrantes de la administración municipal que presidía Raúl Galeana Núñez presentaron en masa su renuncia al gobernador sustituto Arturo Martínez Adame. Según Salvador Román Román la dimisión se debió a “la presión de los anticaballeristas triunfantes y la orfandad política en la que ellos se vieron por la caída del gobernador Caballero fueron las causas para que tomaran tal determinación”.

viernes, 5 de enero de 2018

5 de enero


Víctor Cardona Galindo
Cuando el general revolucionarios Heliodoro Castillo atacó Tepecuacuilco el 5 de enero de 1914 y comenzó a operar en la zona Centro, en Carrizalillo se le incorporaron los hermanos Pablo y Pedro Cabañas Macedo al frente de 97 revolucionarios.
Garra de león

En el año 2000, se formó en El Paraíso un fuerte movimiento ecologista que se opuso a la explotación maderera de la sierra, porque las compañías “rapamontes” ya estaban acabando con la vegetación del cerro donde nace el río Atoyac. El 5 de enero, de ese año, campesinos de diferentes comunidades de la parte alta de la sierra detuvieron dos camiones que transportaban trozos de pino. Decomisaron la madera que fue llevada a la bodega del Inmecafé. Los manifestantes estuvieron encabezados por Humberto Gómez Flores y Lázaro Bautista Catalán.

El martes 5 de enero de 2016 murió, el fundador de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, Benigno Guzmán Martínez de cáncer en el pulmón en la ciudad de Acapulco, fue sepultado el 7 de enero en Tepetixtla. Era originario de Otatlán municipio de San Miguel Totolapan.

jueves, 4 de enero de 2018

4 de enero


Víctor Cardona Galindo
El general Ambrosio Figueroa ordenó a Silvestre Mariscal regresar a su tierra para investigar un posible desembarco de armamento a favor de Félix Díaz. Otros autores dicen que Mariscal hizo desertar parte de la fuerza que lo acompañaba en Morelos y, con el pretexto de venir en su búsqueda, llegó a la ciudad de Atoyac, el 4 de enero de 1912, para vengar los agravios a los que estaba sometida su gente.
Una especie de cactus rumbo al Santo Chiquito.
Foto: Maribel Flores. 

Prisciliano Téllez Castro nació el 4 de enero de 1922, en la comunidad serrana de La Florida. Era hijo de Rosendo Téllez Blanco y Ángela Castro, estaba casado con Ángela Pino Vargas. Tenía 45 años cuando murió en la plaza de Atoyac aquel fatídico 18 de mayo de 1967. Su esposa Ángela se quedó a cargo de sus seis hijos: Pablo de 23 años, Leonor de 22, Jesús de 20, José Luis, Matías y Josefina Téllez Pino de 8 años.
Dice Wilfrido Fierro que según el Diario Oficial con fecha del 4 de enero de 1940, se hace “la dotación de ejidos a la Unidad Agraria de la Zona Cafetalera que comprenden 21 comunidades de la sierra de Atoyac.
Una comisión de senadores integrada por: Eduardo Livas Villareal, Juan Manuel Terán Mata, Carlos Ramírez Guerrero y José Castillo Thielmans, vino al estado de Guerrero a investigar los hechos sangrientos del 30 de diciembre de 1960 en Chilpancingo, por ello el día miércoles 4 de enero de 1961, a la una de la tarde, el Congreso de la Unión, de acuerdo con el dictamen que emitió dicha comisión declaró desaparecidos los poderes en Guerrero y nombró como gobernador sustituto al licenciado Arturo Martínez Adame.
Durante el periodo presidencial de Vicente Fox, el 27 de noviembre del 2001 fue creada por decreto presidencial la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado y el 4 de enero del 2002, en la ciudad de México el Procurador General, Rafael Macedo de la Concha, presentó a Ignacio Carrillo Prieto como Fiscal Especial, quien inmediatamente comenzó a trabajar en Atoyac hubo una oficina de esa fiscalía que encabezó Georgina Landa.

El copal. Bursera sp.


Recomendable para el asma y para los nacidos (granos que son grandes y tienen pus. Cuando están maduros y se pueden destripar) Para combatirlos se toma una bolita diaria por una semana. (Grupo Convivencia Cultural)
Para limpiar la sangre y curar las alergias, se toman cinco bolitas de copal al día durante un mes (Sra. María Luisa Pérez)

Para que no vuelvan a salir los “nacidos”, tomar 1 ó 2 bolitas tiernas de copal. (Dr. Salomón García Jiménez)




miércoles, 3 de enero de 2018

3 de enero


Víctor Cardona Galindo
El 3 de enero de 1961, el comercio local cerró sus establecimientos como protesta por los desmanes cometidos por gobierno del general Raúl Caballero Aburto.
Hermosos cafetos.


3 de enero de 1963, nos dice Wilfrido Fierro que agentes de la casa comercial Salinas y Rocha del Puerto de Acapulco hicieron las primeras pruebas de un Televisor en la Farmacia Central, propiedad del señor Donaciano Luna Radilla en esta Ciudad. Aunque en la pantalla no apareció la imagen, a partir de esas fechas se comienza la popular de esas cajas idiotizantes por la región.

martes, 2 de enero de 2018

2 de enero


Víctor Cardona Galindo
El 2 de enero de 1948 nació en El Ticuí Guerrero, Efraín Méndez Blanco, unas de las mejores voces que ha dado el municipio de Atoyac, quien heredó el talento de tocar magistralmente la guitarra de su padre Miguel Méndez Navarrete. Siendo niño Efraín ganó varios regaños, porque cuando tenía 9 años lo mandaban por un encargo y en el camino encontraba a alguien tocando la guitarra se quedaba a observar sin importar que lo reprimieran por la demora. Con guitarras prestadas aprendió todas las posturas para tocar. Mucho lo orientó Atanasio Radilla quien lo acompañaba a cantar en todos los programas literarios musicales de la primaria. El director de la escuela y a veces su maestro Raúl Vázquez Miranda le pedían a don Atanasio que lo acompañara en su participación. Luego don Nacho lo citaba para ensayar. A veces también lo acompañaba don Silvestre Radilla. El niño Efraín Méndez cantaba en todas las oportunidades que tenía.
Una Anturium de El Paraíso.

La nueva comuna municipal presidida por Luis Ríos Tavera, se presentó al Palacio Municipal el 2 de enero de 1963 a las 10 de la mañana para iniciar sus actividades, acompañado de Alberto Pérez Solís, agente auxiliar del Ministerio Público. Como las autoridades Cívicas se llevaron llaves de las oficinas, el agente tuvo que ordenar la apertura y dar fe de los objetos perdidos consistentes en dos máquinas de escribir y archi­vos de la tesorería. En la Monografía de Atoyac se lee que encontraron en uno de los archive­ros una bandera con el emblema de la hoz y el martillo.
El 2 de enero de 1967 a las 7:30 horas de la noche fue asesinado Rogelio Torreblanca, hermano del alcalde de San jerónimo Isabel Torreblanca, el responsable fue el asesor jurídico de Ayuntamiento Rogelio Juárez Godoy quien venía en compañía del alcalde de Atoyac Manuel García Cabañas, y otros funcionarios los hechos fueron en el entronque de la Y Griega.
El 2 de enero de 1998 apareció una nota en El Sol de Acapulco donde denuncian la existencia de un grupo paramilitar perredista encabezado por Gilberto Barrientos. Se señala a ciudadanos como los Téllez Rivas del Achotal. La nota estaba firmada por un periodista fantasma. Esa nota acusa al dirigente del PRD en Cacalutla Oscar Rivera Leyva de ser el “verdadero jefe de los paramilitares”, y se afirma que “pagó 60 mil pesos a la señora Rosa Varela, madre de uno de los militantes del EPR muertos en el Guanabano municipio de Atoyac, en el enfrentamiento con el Ejército Mexicano”.
El dirigente perredista en Cacalutla dijo “Yo ya no me siento seguro en mi pueblo. Le temo al gobierno, al Ejército, a la policía judicial y la motorizada, que siempre trata de reprimir a los que luchan y denuncian”.
A partir de enero del 2001 se inició el servicio de telefonía celular en la ciudad de Atoyac.

lunes, 1 de enero de 2018

El primero de enero en la historia de Atoyac


Víctor Cardona Galindo
Primero de enero de 1864 se erigió el municipio de Atoyac y su primer presidente es Antonio Ayerdi.
Se fundó una nueva fábrica de hilados y tejidos, propiedad de las empresas españolas de Acapulco, misma que se estableció en el poblado del El Ticuí. En esta fábrica se ocupaba mucho personal, por esa razón concurrió mucha gente de toda la Costa Grande  a trabajar, por lo que hubo un gran desarrollo demográfico, y como este poblado dependía de Atoyac hubo un gran crecimiento en el pueblo. Esta fábrica comenzó a trabajar el día 1 de enero de 1905.
Cafetos antes de ser cortados.

El primero de enero de 1916, Pablo Cabañas participó en la toma de Chilapa. Después de eso con el objetivo de extender el movimiento zapatista, se fue a combatir, junto con su hermano, a la Costa Grande, en Atoyac tuvieron un encuentro en La Cumbre donde Cabañas venció a los mariscalistas al mando de Antonio Paco Navarrete.
En general Silvestre Castro, El Cirgüelo, se alineó con Álvaro Obregón y el primero de enero de 1924, en el pueblo de San Nicolás, municipio de Coyuca de Benítez, en el domicilio del señor Mateo Marín se llevó a cabo una concurrida reunión, en la cual le dieron el mando de las fuerzas obregonistas en el estado de Guerrero al general Castro. Ahí se levantó un acta que también firmó Amadeo Vidales. Castro fue convencido por Feliciano Radilla para unirse a las fuerzas agraristas de la Costa Grande. Ya los españoles de Acapulco le habían enviado emisarios con dinero para sumarlo a la causa delahuertista, pero tal vez la presencia de los Figueroa en ese bando hizo que se fuera con el contrario.
El primero de enero de 1961, a las dos de la tarde, estudiantes encabezados por el universitario Jesús García Galeana, militantes del Frente Zapatista y muchos ciudadanos atoyaquenses, realizaron un mitin frente al edificio de la escuela Juan Álvarez. Ese día en una acción represiva el comandante de la policía urbana, mayor Adalberto Lira Torres, les decomisó el aparato de sonido a los manifestantes, que luego marcharon por las calles de Atoyac.  La multitud al pasar por la oficina de la Sub-recaudación de rentas desprendieron el rótulo y lanzaron mueras a Raúl Caballero Aburto. Apedrearon las casas Carmelo García Galeana y Benito Fierro Fierro, a quienes consideraban prominentes miembros de la oligarquía local. Los famosos “hambreadores del pueblo”
Dice Wilfrido Fierro: “La turba recorrió las calles ‘Gral. Juan Álvarez’ y otras, deteniéndose en la cueva del Club de Leones en donde los Ex–Regidores de la Comuna actual Rosendo Téllez Blanco, Prof. Luis Cabañas Ocampo y Félix Roque Solís, desconocieron la administración que preside Raúl Galeana Núñez, nombrando un concejo, integrado –según ellos- de la manera siguiente: Presidente, Rosendo Téllez Blanco y Sindico Prof. Luis Cabañas Ocampo”.
Fue Rosendo Radilla Pacheco quien propuso en la asamblea a Rosendo Téllez Blanco para que encabezara el Consejo Municipal debido a que era un ciudadano de probada honestidad, con arraigo entre la sociedad atoyaquenses y con los campesinos de la sierra.   
Ese mismo día domingo después de las dos de la tarde, el comercio de esta ciudad cerró sus puertas como protesta  por los hechos sangrientos ocurridos en Chilpancingo.
En el segundo informe de labores que rindió al pueblo el Presidente Municipal Manuel García Cabañas el primero de enero de 1968 dijo: “Todos los problemas que se fueron presentando se les dio el debido interés para resolverlos. El conflicto suscitado en la escuela ‘Juan Álvarez’, el cual terminó con hechos trágicos que lamentar, fue creado por intereses internos en la misma institución y tocaba única y exclusivamente a las dependencias educativas del sistema estatal resolver dicho problema. El Ayuntamiento nada tuvo que ver con tal situación, ya que oportunamente se hizo del conocimiento de las autoridades correspondientes para su debida atención”.  
Adrían Araujo como presidente del Consejo Consultivo de Comisarios le tomó protesta a Octaviano Roque Ruíz,  el lunes primero de enero de 1990 y se instaló en el Palacio Municipal lo que se llamó Comuna Popular Revolucionaria. El madre Máximo llegó el día 1 de enero de 1990, acompañado de algunos de los ricos de Atoyac a solidarizarse con el plantón que los perredistas mantenían en el zócalo, protestando por el fraude electoral que se dio en las elecciones municipales de 1989.
Con una capacidad de 500 alumnos, el 1 de enero de 1995, se abrió el Colegio de Policía en las instalaciones que fueron del 49 Batallón de Infantería en la colonia Mártires del 30 de diciembre. “El colegio funcionará para brindar educación policiaca a todas las fuerzas de seguridad pública del estado… Se formarán policías judiciales, preventivos municipales, turísticos, de empresas y hoteles y hasta custodios de los Centros de Readaptación Social”, dijo a la prensa en procurador de Justicia del Estado Antonio Alcocer Salazar, quien agregó que se buscaba formar una policía profesional en esta institución, cuyo primer director fue el capitán Ernesto Ríos Torres.
1 de enero de 1999, masacraron una familia de la Cebada. La niña Adriana Galeana Isabel de escasos cinco años, logró escapar de quienes asesinaron a su familia.
Lucrecia Isabel Morales de 22 años presentaba media docena de machetazos. Las niñas de 2 y 4 años, Verónica y Nelly Galeana Isabel tenían dos machetazos.
Se supo que los responsables de esta masacre fueron los hermanos Saúl, Helio, Manuel y Abel Romero Galeana.
Los muertos fueron, Isidro Galeana Guerrero, Lucrecia Isabel Morales y las menores Verónica y Nelly Galeana Isabel. Los hechos fueron en el camino San Juan-La Cebada.