martes, 7 de abril de 2015

José Manuel Armenta Sánchez, Bohemio de corazón


Víctor Cardona Galindo
En la historia musical de Atoyac están artistas que en su momento trascendieron, como Juan Figueroa Rodríguez (Juanello), el tenor Ambrosio Castillo Muñoz y nuestro nuevo valor Kopani Rojas Ríos que ahora ocupa lugares importantes en la cultura de Guerrero.
En  El Ticuí nacieron las tres voces que dieron identidad musical a la región en los años setentas y ochentas. Aquí vieron la luz Manuel Armenta, Gonzalo Ramírez y Efraín Méndez cuyas voces siguen haciendo palpitar corazones y motivan, cuando menos, una lágrima al recordar los amores de antaño.
José Manuel Armenta Sánchez nació en El Ticuí Guerrero el 13 de enero de 1945. Fue hijo del señor Alfredo Armenta Galeana de ocupación músico y de Alejandra Sánchez Rosa.
Los Brillantes de Costa Grande, el que está sentado es Manuel Armenta

Estudió en la escuela primaria Modesto Alarcón y en la secundaria federal número 14, al egresar partió para trabajar en la ciudad de México, donde estudió un año en la Escuela Nacional de Música.
Laboró en Acapulco en el hotel Plaza Internacional en el oficio de tapicería y tiempo después regresó a El Ticuí y se unió al grupo musical formado por Catarino Hernández Olea que en los primeros momentos se llamó Los Tigros, nombre que les puso Edwin Pino, conjugando la Ti de Ticuí y Gro de Guerrero. Otros proponían que se llamaran Los alegres de la cumbia.
Sergio Eugenio Zeferino en Agua Desbocada, Antología de escritos atoyaquenses, escribió que Edwin Pino ganó el concurso y por ello se llevó la cantidad de 100 pesos en un evento que se realizó en el patio de la Fábrica de Hilados y Tejidos. Después se llamaría Los Brillantes de la Costa Grande.
“Nos llamamos los brillantes /y no es para presumir /si no para llevar a todos /nuestra forma de servir”, dirían en una guapachosa cumbia.
Los primeros integrantes y fundadores de Los Brillantes de Costa Grande fueron: Catarino Hernández Olea, primera trompeta y director musical; Gilberto Hernández Olea, segunda trompeta; Manuel Armenta Sánchez, la voz en las baladas; Juan José Armenta Sánchez, baterista; Margarito Gómez Soriano, Guitarra; Miguel Chávez Ávila, segunda voz y bajista; Gregorio Benítez Godoy, teclados; Abel Olea Barrientos, Güiro; Javier Soberanis Méndez, Fernando Radilla Méndez, Manuel Mesino y Alfredo Armenta Galeana.
En el año de 1974 Manuel Armenta contrajo matrimonio con la señora Blanca Estela Cabañas Valle con quien procreó cuatro hijos: Maritza, Jonathan, Manuel Alejandro y Carlos Armenta Cabañas.
Entre los grandes éxitos que cantó Manuel Armenta se encuentran: Mi amigo, Ambiciosa, Regalo equivocado, Ave mensajera, Veredita, El fruto de tu pecado, También mis ojos lloran, El cantinero entre otras.
Cantó para otras agrupaciones a donde llevó melodías exitosas  que cantó con Los Brillantes, entre esos grupos podemos mencionar: Alborada, Sierra Verde, Sentimientos Ocultos, Mister Iris y Guitarras de Costa Grande. Después grabó un disco como solista apoyado por Roberto Belester y Ramón Gómez.
Lamentablemente cayó enfermo del esófago y fue operado en el hospital de cancerología en Acapulco, pero días después muere de un paro respiratorio el 12 de junio del 2006, cuando tenía 43 días de haber fallecido su hermano Juan José Armenta quien tocó la batería en Los Brillantes de Costa Grande.
Al funeral vinieron personalidades de la música regional, como Bertín y Lalo Gómez, Gonzalo Ramírez y Zenón Galeana quienes frente a la concurrencia interpretaron sus éxitos.

De recuerdo queda aquella imagen que describió Fabio Tapia: “Veía a Manuel Armenta sonreírse inspirado en su canto luciendo su dentadura de oro cantando Corazón Coranzoncito y Regalo Equivocado… Manuel tuvo una voz prodigiosa y cantó con pasión y sentimiento, lo que hizo caracterizar a Los Brillantes de Costa Grande de un estilo propio e inigualable pero se logró gracias al gran acople que hubo entre los trompetistas don Cata y su hermano, quienes hacían los arreglos y le ponían el calor a la música del grupo con su acento original que hizo vibrar a muchos corazones enamorados”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario